¿Es el Papa el “anticristo”? ¿Es la “bestia” mencionada en Apocalipsis? ¿Es el Pontífice de Roma “el 666”?

ÍNDICE

I.-       Introducción

II.-      Origen de esta idea

III.-     Ellen G. White

IV.-     Refutación

V.-      Quién es el anticristo

 

 

1.- INTRODUCCIÓN

 

Esta pregunta –muy frecuente en sectas como los Adventistas del Séptimo Día, llamados también “sabatistas”- no está exenta de mala fe y de odio anticatólico por parte de quienes la formulan. Por lo general esa idea tan agresiva no proviene ya de las sectas nacidas de la reforma protestante del siglo XVI (éstos tienden a ser cada vez más ilustrados e inteligentes), sino de sectas fundamentalistas actuales las cuales son por lo general mucho más atacantes que las sectas tradicionales.

Efectivamente, el odio de algunos hacia todo lo que huela a católico se refleja claramente en su literatura, por ejemplo la secta que hemos mencionado, no tiene empacho en declarar: “…Es una imposición de que se adore al papado –o sea, la bestia”. (¿Qué hay detrás del nuevo orden mundial?”, Pág. 46, Adventistas del Séptimo Día).

Los Testigos de Jehová no se quedan atrás: “El poder bestial de Roma” (“El Arpa de Dios”, pág. 233). “La imagen de la bestia es todo sistema u organización religiosa… que se parezca a la bestia papal…” (“Armagedón”, pág. 107).

¿Qué le parece al amable lector esas declaraciones? ¿Tendrán que ver algo con el amor que Cristo vino a predicarnos? Sin embargo cuando los Testigos de Jehová tocan a las puertas de nuestras casas, con una sonrisa que se antoja fingida nos aseguran que ellos “no son agresivos”.

La pregunta concreta es: “¿Es el Papa el anticristo?”. Para responderla debemos primero dejar claro el “por qué” las sectas hacen semejante afirmación.

 

2. ORIGEN DE ESTA IDEA Índice

Primeramente tenemos que hacer un poco de Historia:

Los Adventistas es una secta fundamentalista cuyo fundador fue Guillermo Miller en 1782, pero cuando la secta se dividió a causa de las falsas profecías del fundador, una de esas ramas fueron los “Adventistas del Séptimo Día”. Veamos qué nos dicen las enciclopedias acerca de los “Adventistas”: “Miller, Guillermo,- Fundador de la secta llamada Milleritas o Adventistas… N. en Fiftsfield (Massachusetts) el 15 de Febrero de 1782 y m. en Low-Hampston (Nueva York) el 20 de Diciembre de 1849. Predijo el fin del mundo para 1843 y 1844, y tras de este fracaso, muchos de sus partidarios abandonaron su doctrina, aunque otros muchísimos le continuaron fieles. Sus conferencias se publicaron en 1833 con el título “Evidencia a partir de las Escrituras y de la Historia, de la segunda venida de Jesucristo alrededor del año de 1843 y de su reinado personal de mil años”). (tomo 35, pág. 305).

Ahora veamos qué nos dice esa misma fuente acerca de una de las ramas del adventismo: “Removió del olvido la antigua herejía de los “milenarios”… Este fracaso (de las falsas prediciones del fin del mundo) fue un golpe fatal para la secta, que se subdividió en varias ramas… Otra secta es la “Seventh Day Adventist”… La “The Church of God (la Iglesia de Dios) no es más que una ramificación de la “Sevent Day”, motivada por una supuesta revelación de la señora Ellen G. de White…(Ibidem… Art. “Adventistas”, tomo 2, pág. 1054)..

 

3.- ELLEN G. WHITE.- Índice

La mencionada señora Elena Gould de White, fue precisamente la persona que inventó eso de que “el Papa es el número 666” y por lo tanto que es el “anticristo”.

Pero ¿cómo llegó a esa conclusión?

Su odio a la Iglesia Católica, la llevó a idear una mentira tan bien estructurada, que a simple vista parecía la verdad y mucha gente fue engañada con esa argucia.

Para llegar a esa conclusión, explicó a sus ingenuos seguidores que el libro del Apocalipsis habla de “la bestia” y que ese mismo sagrado libro le asigna un número que es el 666.

Entonces declaró que como los católicos le dicen al Papa “Vicarius Filii Dei” y que él vive en Roma, entonces había que asignarle un valor en números romanos a ese título papal. Y así fue como llegó a la siguiente conclusión:

V=5

I=1

C=100

A=0

R=0

I=1

U=5

S= 0

Subtotal= 112



F=0

I=1

L=50

I=1

I=1

Subtotal= 53



D=500

E=0

I=1

Subtotal= 501



112

53

__501___

Total= 666



Todos aplaudieron el ingenio (muchos creyeron que era hasta “inspiración” venida de lo alto) de la señora White y declararon por todos los medios: “el Papa es el Vicarius Filii Dei y ese nombre da el número 666, por lo tanto es el anticristo y la bestia del Apocalipsis”.

Sin embargo, qué lástima que la señora White no haya sido tan brillante como aparentaba ser, ya que se desveló inútilmente ideando todo esa farsa. Todo ese sistema es total y absolutamente FALSO.

 

4.- REFUTACIÓN.-Índice

Sin embargo, qué lástima que la señora White no haya sido tan brillante como aparentaba ser, ya que se desveló inútilmente ideando todo esa farsa. Todo ese sistema es total y absolutamente FALSO.

En efecto, no tardó en aparecer un sacerdote católico quien investigó quién había inventado tan descabellada idea y al darse cuenta de que había sido la señora Ellen Gould White, se le ocurrió aplicarle a ella misma ese mismo método y con sorpresa descubrió ¡QUE TAMBIÉN A ELLA LE SALE EL 666!

Veamos:



E=0

L=50

L=50

E=0

N=0

Subtotal = 100



G=0

O=0

U=5

L=50

D= 500

Subtotal= 555



V=5

V=5

H=0

I=1

T=0

E=0

Subtotal= 11



100

+555

___11____

666



¡Qué ironía! Ella que odiaba tanto al Papa y que lo consideraba el “anticristo”, -ahora nosotros preguntamos-: ¿vino ella misma a ser “la bestia” mencionada en Apocalipsis? La respuesta es No, tampoco ella es el “anticristo” como lo podremos ver claramente más adelante.

Si dijéramos que ella es el “anticristo”, nos estaríamos poniendo a su misma altura de odio y rencor, lo cual dista mucho de ser el comportamiento de los verdaderos cristianos.

Así pues, nuestros hermanos adventistas van a tener que inventarse otro subterfugio porque ese es más falso que las palabras de un mal político en campaña electoral.

Otro de los errores de la Sra. White fue decir que nosotros nombramos al Papa “Vicario del Hijo de Dios”, cuando en realidad nosotros utilizamos “Vicarius Christi” (“Vicario de Cristo”), lo cual hace más falsa la afirmación de la señora.

Pero aún hay más: ella manipuló los números para que resultara el 666, porque por ejemplo donde dice “Vicarius”, la “iu” ella lo sumó tramposamente como 1 + 5, cuando cualquiera que sepa un poco de números romanos sabe perfectamente que IU (es decir “IV” en romano) es 4 y no 5.

Es por ese motivo que ella siempre presentaba su “argumento” de manera vertical, pues si lo hubiera presentado de manera horizontal, hubiera puesto su engaño al descubierto.

 

5.- QUIÉN ES EL ANTICRISTO: Índice

Pero seguimos entonces con la misma pregunta: ¿quién es entonces ese personaje al que se refería el apóstol San Juan?

Pues bien, cuando el apóstol escribió el Apocalipsis, era el tiempo de las persecuciones romanas contra los cristianos. Corrían los últimos años del primer siglo.

Los más prestigiados exegetas de todos los tiempos, están de acuerdo en que San Juan se refería al emperador Nerón, feroz perseguidor de los cristianos, ya que aplicando los números hebreos a ese nombre, resulta el 666.

Debemos de tomar en cuenta que el Apocalipsis es un libro que está escrito “en clave” precisamente para que si alguna copia de ese sagrado libro caía en manos de algún pagano, no le entendiera.

Al libro del visionario de Patmos tenemos que aplicarle las mismas preguntas que cualquier otro pasaje bíblico:

1.- ¿Quién dijo eso?

2.- ¿A quién se lo dijo?

3.- ¿Cuándo lo dijo?

4.- ¿Cómo lo dijo?

5.- ¿Por qué lo dijo?

Las respuestas son sencillas:

1.- San Juan

2.- a los cristianos

3.- de finales del siglo primero,

4.- en clave

5.- con el fin de que los paganos no lo entendieran.

Luego San Juan no se refirió al Papa de veinte siglos después sino a un personaje de su propia época: al emperador Nerón. El Apocalipsis simboliza al imperio romano como una “prostituta” que se embriagaba con la sangre de los mártires”, luego la “prostituta” era la Roma Imperial, ya que los perseguidos eran los cristianos. Es un absurdo suponer que la Iglesia se persiguiera a sí misma “embriagándose” con la sangre de sus propios hijos.

Los judíos en el Antiguo Testamento, cuando eran infieles, Yahvé los castigaba severamente enviándolos al cautiverio de Babilonia, país en el que sufrieron terriblemente durante mucho tiempo. Así que en los tiempos de Jesús, el término “Babilonia” traía a la mente de los judíos recuerdos sumamente tristes. Por eso San Juan utiliza a veces el término “Babilonia” para los judíos de su época -muchos de los cuales ya eran cristianos-, y éstos al escuchar esa palabra comprendían que San Juan se refería a la Roma pagana ya que la equiparaba a la antigua Babilonia que le hizo la guerra al pueblo santo de Dios. La Roma pagana ahora le hacía la guerra al nuevo pueblo de Dios, es decir, a los cristianos católicos.

La mayoría de los protestantes actuales niega terminantemente que San Pedro haya estado en Roma (no les importa ir contra los documentos históricos que demuestran que Pedro sí estuvo en Roma), y así se engañan a sí mismos y engañan a sus adeptos. Eso lo hacen con el fin de negar la supremacía de esa ciudad sede de la Iglesia Católica.

Pero irónicamente sucede que precisamente San Pedro (el primer Papa) en su primera carta envía a los fieles saludos ¡desde Babilonia! (I Pe. 5, 13).

Los católicos sabemos que aquí San Pedro saluda desde Roma a la que identifica simbólicamente como Babilonia para que no descubrieran los “espías” de Nerón que el jefe de los cristianos se encontraba en Roma. Los cristianos de ese tiempo entendían perfectamente que San Pedro al decir “Babilonia” se refería a la Roma pagana."

Los protestantes haciendo caso omiso de lo que enseña la ciencia de la Historia, prefieren mejor decir cosas descabelladas y sin ningún fundamento racional. Dicen que Pedro les estaba escribiendo a los cristianos desde la Babilonia literal del Asia Menor, pero sucede que absolutamente en ninguna parte de la literatura cristiana o no cristiana de aquellos tiempos hace la más mínima alusión a que Pedro hubiese ido alguna vez hasta la ciudad de Babilonia.
En cambio, el catolicismo sí tiene documentos para demostrar plenamente su postura de que San Pedro SÍ estuvo en Roma:


a) "Dirigid vuestra atención a aquellos campeones de nuestro propio tiempo, Pedro y Pablo, que sufrieron martirio bajo Nerón en Roma" (Papa Clemente, "Carta a los Corintios", cap. 5, No. 1, año 96).

b) "Cuán feliz aquella Iglesia (Roma) a la que los apóstoles dieron con su sangre todas sus enseñanzas; donde Pedro fue hecho semejante a la pasión de su Maestro" (Tertuliano, año 200).

c) "Pedro predicó en Pontus y Galacia y en Bithynia, en Capadocia y Asia; y fue al final a Roma y ahí fue crucificado de cabeza, pues él así lo pidió". (Origenes, año 230).

d) "Pedro y Pablo vinieron a nuestro Corinto y nos enseñaron; y ambos juntos fueron a Italia, y habiendo enseñado sufrieron martirio al mismo tiempo" (San Dionisio al Papa Sotero, año 170).

e) "La más grande y antigua universalmente conocida Iglesia, establecida en Roma por los dos apóstoles más gloriosos: Pedro y Pablo" (San Irineo, "Contra las herejías", tomo 3, No. 2).

f) También otros como San Ignacio de Antioquía en su epístola a los Romanos 4, 3; Gayo en "Disputación con Procio" en una obra de Eusebio ("Historia de la Iglesia" 2, 25, 5); San Clemente de Alejandría en el año 190 mencionado por Eusebio ("Historia" 6, 14, 1); Pedro de Alejandría en su obra "Penitencia", cánon 9; etc. TODOS ELLOS MENCIONAN EXPLICITAMENTE QUE EL APOSTOL SAN PEDRO SUFRIO EL MARTIRIO Y MURIO EN ROMA.