Dr. August Accetta, MD

 

 

 

Mi nombre es Dr. August David Accetta. Soy fundador del Centro Sábana Santa en el sur de California, el cual se inició el 19 de mayo de 1996. He sido dos veces invitado en el programa de radio de EWTN "Viviendo Su Vida en Abundancia". En ambas ocasiones fui entrevistado por el Padre Ed, que estaba cubriendo a la Sra. Bankovich ya que ella no estaba disponible en los programas de Semana Santa. Hace aproximadamente 7 años tuve el privilegio de conocer al Dr. Scott Hahn en nuestro Centro Sábana Santa en el sur de California. Aparte de estos pocos eventos, no tengo alguna otra entrevista en EWTN. He escrito varios artículos científicos sobre la Sábana Santa de Turín y he hecho su presentación, así como también he dado más de cien presentaciones sobre la Sábana Santa a nivel nacional e internacional. He sido un seguidor de EWTN desde mi retorno a la fe católica en 1997. Mi historia es la siguiente.

Yo me crié en San Pedro, California, y nací el 12 de junio de 1959. Soy el más joven de ocho hermanos y como habrá adivinado fuí criado como católico. Mi experiencia con la iglesia era en realidad muy positiva. De hecho, puedo incluso recordarme rezando algunas novenas. Despues, cuando crecí, lo principal durante mis años de universidad por lo que tenía una intención especial era ser aceptado en la escuela de medicina. Debió de haber surtido efecto ya que me aceptaron en el Marquette Medical College en Milwaukee, WI; uno de los programas más formidables en el país para las funciones clínicas y académicas. Fue durante mis años en la escuela de medicina cuando perdí mi fe. Recuerdo con toda claridad los hechos. Por primera vez en mi vida, estaba reunido con varios hombres y mujeres muy estudiosos e inteligentes. Lo que teníamos en común era el conocimiento científico a nivel de postgrado, así como la búsqueda del conocimiento.

Lo que quedó rápidamente muy claro fue lo que no teníamos en común: Nuestra fe. Yo era amistoso y tenía relaciones con gente altamente intelectual, muchos de los cuales le daban mucha importancia a sus sistemas de creencias diferentes, y, aun así, las diferencias eran enormes. Las diferencias iban desde católicos a ateos y todo lo demás que abarcara. Fue a causa de mi gran respeto por las personas con creencias ampliamente variables que llegué a mi conclusión en ese momento: ya que nadie podía estar en lo correcto en el asunto, decidí que nadie tenía la verdad y que el ser agnóstico era la posición más intelectualmente honesta a tomar. Aunque admito que yo nunca había hecho estudio alguno a un sistema teológico en ese momento de mi vida. Me dediqué por completo al estudio de la medicina y la verdad es que no le di mucho interés a la teología hasta que me casé en 1988. Fue entonces cuando me case con una protestante (fundamentalista) con una familia muy activa en su religión.

A pesar de que ocasionalmente iba a la iglesia católica local, principalmente asistía regularmente a la iglesia de mi esposa y por primera vez aprendí un poco de las Sagradas Escrituras. A pesar de que era fiel en la asistencia, continué siendo agnóstico, por el momento. Recuerdo la Navidad de 1991 o 1992, mientras se realizaba una escena de Navidad en la iglesia, que me dije con sensatez “es una vergüenza terrible que toda esta historia no es más que eso, una historia". despues de esto pasamos a los años 1992-1994, un tiempo en el cual estaba construyendo mi práctica privada de ginecología. Me interesé en los Rollos del Mar Muerto. Por desgracia, estos rollos estaban en el pináculo de su período controvertido. Leí los libros de Barbara Thering, Michael Baigent, Michael Wise, Robert Eisenman, y otros que dieron un argumento convincente, para los mal informados teológicamente, de la idea de que la Biblia no era más que un plagio de los Rollos del Mar Muerto. Una discusión que sin duda ustedes han oído hablar de ella antes. Más o menos por esas fechas supe de un médico-colega de Carolina del Norte que había estado estudiando la Sábana Santa de Turín por unos 10 años anteriormente. Él y yo nos conocimos por unos días y esto fue el comienzo de lo que felizmente se convertiría en un estudio de toda la vida; y lo más importante, en mi "camino a la verdad". Durante los siguientes dos años me convertí en un ávido lector y coleccionista de material relacionado con la Sábana Santa. Pronto me hice amigo de los científicos más importantes que hayan realizado estudios contemporáneos sobre la Sábana Santa. Mi experiencia en la medicina y la química facilitó mi aceptación y la entrada a un grupo tan notable. En poco tiempo había recogido tanto material, que no tenía lugar para guardarlo todo, así que abrí el Centro de la Sábana Santa del Sur de California en mayo de 1996. Desde entonces he publicado cuatro artículos científicos, usando la radiación nuclear para explicar la imagen de la Sábana. Es considerado por muchos como la mayor contribución a la elucidación de la Sábana Santa hasta el momento. Además, he hecho siete segmentos de documentales sobre la Sábana Santa en el History Channel, National Geographic, el Learning Channel y otros. Más importante aún, esto marcó mi regreso a casa. La Sábana Santa fue el punto de cambio en mi vida. Aunque esto ha sido criticado por algunos dentro y fuera de la Iglesia, esta es la realidad de las cosas. La Sábana Santa ha afectado a numerosos científicos de manera similar. En mi caso, se volvió a abrir la posibilidad de la existencia de Cristo. Una posibilidad que como científico no estaba dispuesto a considerar de otra manera. Una vez que lo hice, me volqué completamente a leer y estudiar las Escrituras y todo lo que pudiera tener en mis manos en ese momento. No pasó mucho tiempo antes de que yo fuera capaz de reconciliarme con el cristianismo histórico. Mi argumento anterior de que "puesto que cada uno de mis amigos académicos no podía estar en lo cierto, entonces nadie puede" se vino abajo, ya que ninguno de ellos tenía estudios serios (científicos o sistemáticos) sobre el tema y claramente nunca estudiaron la Sábana Santa. Mi fe en Cristo era lógica, histórica y ahora incluía la fuerte evidencia de la Sábana Santa. Fue en este punto cuando decidí aceptar públicamente a Cristo en la iglesia de mi esposa. Irónica o providencialmente, al día siguiente un sacerdote amigo mío y colaborador del centro de la Sábana Santa, desconociendo que la noche anterior acababa de "pasar al frente" en la iglesia de mi esposa, me pidió que reconsiderara las pretensiones de la Iglesia Católica.

Durante el año siguiente, además de conocer al Dr. Hahn, leí más de un centenar de libros de apoyo y defensa de la enseñanza católica, además de leer una docena de libros de autores líderes anti-católicos. Los principios protestantes se vinieron abajo tan estrepitosamente que en realidad fue bastante embarazoso. Yo -como tantos otros en este viaje- he pasado mucho tiempo en el estudio de los Padres Apostólicos (Jurgens, JB Lightfoot y muchos otros), y ha sido bastante ilustrativa la afirmación de San Newmann, que "ser empapado de la Historia de la Iglesia es cesar de ser protestante”. He pasado por todas las experiencias estrujantes que muchos otros han pasado anteriormente, tales como amigos que se van, esposas con actitud miserable con el asunto, y los niños en el centro de la discusión. Estas experiencias continúan hasta el día de hoy.

Hace poco más de un año, un amigo (quien resulta ser el mas eminente físico de la Sabana Santa en nuestro país) y yo, empezamos nuestros estudios de maestría en una Universidad a Distancia Católica. Aunque mi progreso ha tenido un inicio bastante lento, estoy comprometido a realizar completa mi maestría y espero desempeñarme en cualquier actividad encaminada a traer a otros muchos más hacia esta increíble “TRAVESIA AL HOGAR”.