La Iglesia Visible

Siempre ha estado aquí

 

Por Cindy Beck

 

“Yo simplemente no puedo ser protestante más” rezongue una noche cuando íbamos mi esposo y yo en el auto.

“¿Qué?

“Esto es una locura. Cada iglesia enseña algo diferente. Cada Pastor interpreta la Biblia de acuerdo a sus creencias personales. ¿Cómo se supone que sepamos quien está enseñando La Verdad?

“Bueno, todo lo que debemos hace es escoger la denominación que sea más fiel a la Biblia”.

“¿Así que nosotros decidimos lo que la Biblia quiere decir? ¿Nosotros decidimos que es lo verdadero? ¡Entonces la Biblia no es nuestra autoridad final… entonces somos nosotros!

Kerry guardo silencio por un momento.

“Bien, si tu no eres protestante ya, entonces que eres? el me pregunto.

No lo sé.

 

“Señor”- rece esa noche- “Iré a donde Tú quieras llevarme. Por favor, guíame a la verdad”.

Nunca imagine que yo me haría católica un día, inclusive cuando ya no podía considerarme protestante. El catolicismo no era ni siquiera una opción. Cuando deje el protestantismo, no tenía idea a donde iba. Solo sabía que tenía que haber algo más. Sin importar a donde fuera, tenía que encontrar la verdad. Nunca soñé que se encontraría en el último lugar que yo hubiera buscado.

*****

Criada sin educación religiosa, veía a Dios como un juez en lugar de un padre amoroso. Conociendo mi pecado, nunca pensé que él pudiera perdonar a alguien como yo. Pero a mediados de los 80, descubrí la Trinity Broadcasting Network por televisión. Los televangelistas hablaban de un Dios piadoso y misericordioso “amó tanto al mundo que les dio a su Hijo”. Una noche, enfrente del televisor, rece la “oración del pecador” y le pedí a Jesús entrara en mi corazón como Señor y salvador.

Empecé a asistir a una iglesia carismática protestante cuyo pastor salía seguido en TBN. En medio de música de rock, cuerpos meciéndose y brazos ondulantes, fui bautizada. La adoración carismática era una nueva y emocionante experiencia.

Nunca había visto a gente hablando en “lenguas celestiales” o “descansando en el espíritu”. Evangelistas que nos visitaban nos contaban increíbles historias de “señales y maravillas”. Yo espere a recibir estos dones del Espíritu y busque la “imposición de manos” cada semana. Pero nada sucedió.

Después de un tiempo, empecé a cuestionarme algunas de las creencias de mi iglesia. Nuestros pastores prometían que recibiríamos sanación espiritual y física si teníamos suficiente fe. Y cada semana veía a la misma gente yendo una y otra vez. Nunca nadie se levanto de una silla de ruedas, y los ciegos nunca vieron. Y me preguntaba si esta apreciable gente que amaba al Señor, se sentían culpables por no tener suficiente fe para ser sanados. Pero como leí en la Biblia, Dios tenía un propósito en el sufrimiento en la vida cristiana (Rom5, 3-4; 8,17; Fil 1,29, I Pe 1,6-7).

También estaba confundida por el énfasis en “hablar en lenguas”. El apóstol Pablo dijo que “pero en la asamblea, prefiero decir cinco palabras con mi mente, para instruir a los demás, que 10.000 en lengua.” (1 Cor. 14:19).

A pesar de que nuestros pastores apelaban a la primera carta a los corintios para justificar las practicas en nuestra iglesia, podía ver que Pablo nos amonestaba por sus excesos “hermanos, dejen de pensar como niños” (1 Cor. 14:20)

Como el movimiento carismático se hizo cada vez más extremo, empecé a distanciarme, y eventualmente deje la iglesia. Continué leyendo la Biblia por un tiempo, pero después dejé de hacerlo. Como las ocupaciones mundanas me envolvían, abandone la práctica de mi fe, por algunos años, me aleje más y más del Señor, resistiéndome obstinadamente a su gracia, trate de encontrar felicidad en los placeres mundanos.

* * * * *

Fue durante este tiempo cuando conocí a mi esposo. Kerry se crió en la iglesia luterana y fue un monaguillo en su juventud, pero perdió su fe en la adolescencia. Juntos empezamos a vivir una vida extremadamente egoísta y autoindulgente, separada del Señor.

Entonces un día recibí una carta de una mujer que conocí en la iglesia carismática. Se había convertido en Testigo de Jehová. Yo sabía que los testigos negaban la divinidad de Jesús. Enseñan que Jesús es el arcángel Miguel. Encontré mi Biblia y le llamé, determinada a decirle la verdad sobre Cristo. Pero como había pasado mucho tiempo, olvide los pasajes que probaban la divinidad de Cristo. Así que empecé a estudiar de nuevo y continuamos discutiendo hasta que, por orden de los ancianos, ella cortó todo contacto. Nunca volví a tener contacto con ella. Pero gracias a este contacto, retorne a la casa de mi Padre. Rogaba mi perdón por los años de pecado y rebelión y volví a rendir mi vida a Cristo.

Buscando en las estaciones de radio, oí un discurso de los testigos de Jehová, y descubrí “the bible answer man”, un programa de radio conducido por Hank Hanegraaff, presidente de “Christian Research Institute”

Empecé a ir a la iglesia de nuevo, a una iglesia bautista cercana a mi casa. ¡Qué diferente era! Antes pensaba que todos los cristianos aplaudían y bailaban y gritaban en la iglesia. Pero la adoración aquí era ordenada y digna. Me sentí mucho mejor. No paso mucho tiempo cuando Kerry tuvo una experiencia de conversión, y empezamos a seguir al Señor juntos.

  Kerry se sentía cada vez más a disgusto en su trabajo como gerente de una librería secular. Libros sobre ocultismo, revistas de adulto, todo eso era ofensivo a su nueva fe, y quiso cambiarse de trabajo. Entonces anunciaron por la radio que la CRI estaba recibiendo currículos. Kerry envió el suyo, y obtuvo el empleo de gerente de la librería.

Fundada en 1960 por Dr. Walter Martin, el CRI es la organización de apologética protestante mas grande del mundo. CRI publica la multipremiada revista “The Christian Research Journal”. Su estación de radio es repetida por más de mil estaciones en EU y Canadá. Realmente era un honor que Kerry fuera parte de ese ministerio. Empezó a trabajar para el CRI en el verano de 1996, y nos mudamos del norte de San Diego hasta Orange County. Kerry amaba su trabajo y rápido se hizo un miembro valioso y aceptado del personal. En un año, también se hizo cargo de la bodega y del departamento de embarque. Hicimos maravillosos nuevos amigos y disfrutamos el trabajar juntos.

Después de mudarnos, buscamos una nueva iglesia, que fuera de una denominación diferente, ya que habíamos tenido problemas con la enseñanza de “el rapto secreto” de la iglesia bautista en la cual no habíamos encontrado soporte bíblico, y que no era aceptada por la mayoría de las otras denominaciones. Escogimos una iglesia Reformada. En los dos años siguientes, estudiamos la historia de la reforma protestante, y abrazamos la teología de la reforma con el corazón (amaba el calvinismo). La doctrina calvinista de elección, predestinación y perseverancia de los santos era especialmente confortable. Amaba la doctrina de que todo estaba en manos de Dios, y predeterminado desde antes de la creación del mundo.

Asistíamos a estudios bíblicos y conferencias, leíamos numerosos libros, y escuchábamos cientos de grabaciones teológicas, aprendíamos de los mejores teólogos que la tradición Reformada tenía que ofrecer.

Una tarde en un clase de estudio bíblico, estábamos discutiendo “sola scriptura” cuando la conversación cambio hacia el canon de la escritura en sí mismo. Nuestro profesor mencionó a su teólogo favorito R. C. Sproul: “el canon de las Escrituras es una colección falible de libros infalibles”. Qué cosa más extraña-yo pensé- si la colección de libros es falible, como podría alguien asegurar que tenemos libros infalibles?. Eso no tenía sentido. Luego, olvide todo por el momento.

Pero no paso mucho tiempo cuando apareció otra fisura en mi fortaleza protestante. Durante otro estudio bíblico, se hizo una pregunta sobre la parábola de la oveja y las cabras en Mateo 25. ¿Cómo podíamos explicar este pasaje a la luz de la doctrina de “Sola Fide”?. la respuesta que se dió fue mucho menos que satisfactoria. ¿Cómo encaja esta parábola en nuestra teología? me preguntaba. Este pasaje empezó a obsesionarme.Aquí estaba la más clara toma del juicio final en toda la escritura, y el Señor estaba premiando o condenando a la gente de acuerdo con lo que habían hecho.

Como encaja todo esto en “Sola Fide”.?

* * * * *

Yo sabía que somos salvos por el don de la gracia de Dios, no hay nada que podamos hacer para ganar nuestra salvación; pero la simple fórmula de “solo fe” no hace justicia a la totalidad de las escrituras. Como reconciliamos a la doctrina de Martin Lutero de JUSTIFICACION FORENSE y de JUSTICIA IMPUTADA con las claras enseñanzas de la Biblia?

“Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo.” (1 Juan 3:7)

Me empezó a molestar que había muchas diferencias teológicas entre el personal de CRI. Luteranos en desacuerdo con los bautistas, con los reformados, con la gente de la capilla del Calvario, etc. A pesar de que afirmábamos que estábamos unidos en lo esencial, en realidad teníamos serios desacuerdos en temas teológicos centrales. ¿Dios nos regenera en el bautizo o es solo un símbolo? Está Cristo presente en la cena del Señor o son elementos meramente simbólicos? ¿Nos podemos resistir a la gracia divina y perder nuestra salvación o estamos eternamente asegurados? Me parecía absurdo que teniendo muchas opiniones contradictorias todavía pregonaban que estábamos “dentro de los límites de la ortodoxia”. Alguien tenía que estar equivocado.

Y aquellos cristianos que estaban en desacuerdo con la posición del CRI?. Todos nosotros nos basamos en la Biblia. ¿Qué hacía a nuestras opiniones más correctas que las de los demás? Enviábamos todos los días “hojas de datos”, pero ¿cómo podíamos estar seguros que le estábamos diciendo la verdad a la gente? empecé a ver al CRI como un microcosmos del protestantismo. Al final, todo lo que podíamos hacer es estar “ de acuerdo en el desacuerdo”, porque cada uno tenía su Biblia y estaba empecinado en decidir por sí mismo lo que era verdadero…

Una tarde, Westminster Theological Seminary patrocinó un debate entre luteranos y reformados sobre la Presencia real de Cristo en la Eucaristía. Kerry y yo no pudimos asistir, pero un compañero luterano si pudo y nos comento que la discusión rápidamente subió de tono, echándose versículos de la Biblia uno al otro, diciendo cosas que “rayaban en lo blasfemo”.

Oh, esto es ridículo-pensé para mis adentros-. Han pasado casi quinientos años desde la reforma y no pueden ponerse de acuerdo en el significado de la Biblia. Entonces fue cuando llegue a una conclusión: “Sola Scriptura” no servía.

* * * * *

No podía parar de pensar en el desalentador estado de división y confusión dentro del protestantismo. Con la Biblia sola como nuestra guía, lo que hemos hecho es dividirnos en alrededor de 30,000 denominaciones que discuten entre sí ininterrumpidamente. ¿Cómo puede ser que muchos hombres de Dios sinceros, todos ellos clamando utilizar la Biblia como su única autoridad, lleguen a tener tantas interpretaciones de la Biblia? ¿Cuál interpretación es en la que hay que confiar? ¿Cómo podríamos usar la Biblia sola si nadie puede decir con autoridad lo que ella significa?

El debilitamiento de la fe y el colapso de valores morales eran igualmente desalentadores. Muchas iglesias principales, una vez firmes en la defensa de la doctrina cristiana ortodoxa, diluían hoy sus creencias fundamentales como la infalibilidad de la Escritura, el nacimiento virginal, la resurrección corporal, e incluso la divinidad de Cristo. Rechazando la moral bíblica, la homosexualidad como práctica y estilo de vida se hizo aceptable. Incluso las denominaciones tradicionales ahora permitían el aborto. Lo que era impensable hacia 50 años se hizo rápidamente común.

Tenía que ver por mi misma cual “interpretación privada” era la Buena. Le pedí a Kerry me llevara a ver varias denominaciones. Empezamos a ir a nuestros “excursiones”, visitando una nueva iglesia cada semana. Un domingo por la mañana, fuimos a iglesia de mayor crecimiento en el sur de California. Una de las nuevas mega-iglesias que se parecían mas a un evento de estadio que a un servicio religioso. No había símbolos religiosos en las paredes, ni siquiera una cruz. Instrumentos musicales cubran el escenario de principio a fin. El sermón del pastor era motivacional y disfrutamos de la música cristiana contemporánea, pero no hubo alguna palabra sobre pecado, arrepentimiento, o la muerte de Cristo en la cruz. ¿Era esto adoración? ¿o era entretenimiento?¿era esto lo que quinientos años de protestantismo habían producido?

Kerry se decepciono casi tan rápido como yo. Empezamos a pensar que quizá la solución estaría en la iglesia católica-anglicana. Encontramos la iglesia de San Marcos a unos 45 km de casa. Por un tiempo, nos gusto asistir ahí. La adoración era reverente y los sacerdotes dieron algunos de los mejores sermones que habíamos escuchado.
Pero no había parroquia Anglicano-católica en San Diego, a donde esperábamos regresar algún día. Y descubrí que esta denominación había sido fundada recientemente (1978), cuando se separó de la Iglesia Episcopal. Era solo otra denominación más, separada de una denominación más.

Yo estaba terriblemente frustrada. San Pablo había advertido contra las divisiones (1 Cor 1,10), y que deberíamos cuidarnos de aquellos que la causaran (Rom 16,17),(2 Tim 4,3), (Ef 4,14). Seguramente que esta desunión y confusión no era el trabajo del Espíritu Santo.

Cuando estábamos visitando una pequeña Iglesia en nuestro vecindario una semana, un pastor anuncio que iba a haber un día de oración por la unidad y un servicio ecuménico especial en un Iglesia Ortodoxa cercana. Sabiendo poco sobre la Ortodoxa Oriental, me sentí intrigada. Porque no vamos y averiguamos como es? le sugerí a Kerry. “hemos estado por doquier”. Un domingo por la mañana fuimos a esa iglesia.

* * * * *

El olor a incienso llenaba el aire tan pronto como entramos. Era la iglesia más majestuosa que hubiera visto. El sacerdote, dentro de una esplendida vestimenta dorada, oraba en el santuario. Los adoradores encendieron las velas y besaron a los iconos, haciendo la señal de la cruz. Kerry y yo nos sentamos en silencio. Había una sensación de reverencia que no había sentido antes. La celebración de la liturgia continuó. Pero según iba continuando la celebración, me sentía terriblemente fuera de lugar cuando la gente alrededor mío se ponía de pie, oraba, se arrodillaba, cantaba, e incluso se besaba! A pesar de ser hermoso, no estaba segura de regresar otra vez.

Empecé a leer sobre la Ortodoxa Oriental y descubrí que eran de una muy Antigua iglesia con una conexión viviente e histórica hacia los apóstoles y el mismísimo Jesús. Por lo que yo había sabido antes, la historia de la iglesia empezó en el siglo XVI. No sabía nada sobre los 1500 años anteriores a la reforma protestante. Entonces empecé a preguntarme sobre los primeros siglos de la cristiandad. ¿Cómo habían sido los primeros cristianos? ¿Como habrían rezado? Leyendo sobre la historia de la iglesia, descubrí los escritos de los padres apostólicos. Los escritos de los padres primitivos abrieron un completamente nuevo mundo que yo no pensé que había existido.

Encontré una iglesia que creía en la sucesión apostólica, la sagrada tradición, la regeneración bautismal, y la presencia real de Cristo en la Eucaristía; era una iglesia autorizada, visible cuyos obispos habían determinado infaliblemente el canon de las escrituras y habían definido los grandes dogmas de la fe cristiana.

Aprendí que la adoración en la iglesia primitiva estaba centrada no solo en música y adoración sino también en la Eucaristía. Los padres primitivos creían unánimemente que el pan y el vino verdaderamente se convertían en el cuerpo y la sangre de Cristo.

San Ignacio de Antioquia, un discípulo del apóstol Juan, llamaba a la Eucaristía la “medicina de la inmortalidad”.

San Cirilo de Jerusalén, expreso la fe eucarística de la iglesia primitiva: Entonces, cuando El habló y dijo sobre el pan ‘este es mi Cuerpo', quien tiene los nervios para dudar más? y , cuando El afirma claramente ‘este es mi sangre', quien tendrá duda, diciendo que no es su sangre? una vez, por su propia voluntad, cambio el agua en vino en Canaa en Galilea; El no es digno de fe cuando cambia el vino en sangre?. No juzguen la realidad por el sentido del gusto, sino que, teniendo completa seguridad por la fe, dense cuenta que han sido juzgado dignos del cuerpo y la sangre de Cristo…. Habiendo aprendido estas cosas, tengan la completa certeza de que el pan visible no es pan, incluso si sabe a pan, sino es el Cuerpo de Cristo; y el vino visible no es vino, incluso si sabe a vino, sino que es la Sangre de Cristo.”

Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.

Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. (Juan 6:53-56).

Los primeros cristianos sabían que el Señor no hablaba como un mero símbolo. Descubrí que en los primeros 500 años de la cristiandad, nadie negó la real Presencia de Cristo en la Eucaristía. Era la creencia universal de toda la Iglesia Cristiana.

Como si se me empezaran a caer las vendas de los ojos, empecé a ver otros pasajes que contradicen la teología protestante:

"Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. (juan 3,5);

" Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.(2 Tes 2,15);

" Ya veis cómo el hombre es justificado por las obras y no por la fe solamente. (Stgo 2, 24);

" A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» (Juan 20,23);

"Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo.» Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados. (Mt 26, 26-28).

Yo estaba conmocionada. Nos habíamos negado a creer en el verdadero significado de las escrituras. “Así habéis anulado la Palabra de Dios por vuestra tradición.” (Mat 15,6).

Al seguir estudiando la historia de la Iglesia, aprendí que “Sola Scritura”, “Sola Fide”, “iglesia invisible” y bautismo y eucaristía simbólica fueron innovaciones –enseñanzas de hombres que llegaron muchos siglos después de que Cristo estableció su Iglesia. Ningún padre de la Iglesia avalo la “Sola Scritura”, “Sola Fide”. Los dos grandes pilares del protestantismo eran “tradiciones de hombres”.

Yo tenía que elegir. Podía escuchar a los hombres que se sentaron a los pies de los mismísimos apóstoles –hombres que sacrificaron sus vidas por la fe que habías sido pasada a ellos- o continuar siguiendo a aquellos que se habían separado por si mismos de la iglesia primitiva, hombres que pensaron nuevas doctrinas radicales que nunca habían existido en la historia entera de la cristiandad.

Jesús prometió estar con su iglesia hasta el fin de los tiempos (Mat 28,20) y enviar al Espíritu Santo a guiarlos hacia la verdad (Juan 16,13) Tuve que admitir que, ya sea que Cristo había roto su promesa y había permitido a su iglesia caer en el error y permanecer en la oscuridad por mil quinientos años, o que el protestantismo no era históricamente cristiano.

El testimonio de los padres era irrefutable. Había pensado que los reformadores rescataron la “cristiandad pura” de una iglesia corrupta, pero ahora sabia que el protestantismo era lo corrupto. Los reformistas reacomodaron la cristiandad a sus propias creencias y perdieron la fe de los Padres, separándose más y más de la fe apostólica con cada sucesiva generación de creyentes protestantes.

Por último, descubrí que la iglesia fue fundada no por Lutero o Calvino o cualquier otro hombre, sino por el mismo Jesús. Ese único cuerpo místico donde se encontraba en verdad “Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,” (Ef 4, 4-5); “Porque aun siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan.” (1 Cor 10, 17). La Iglesia Ortodoxa poseía la fe que había sido “entregad a los santos” (Jud 3). La ortodoxia había mantenido la tradición de los Padres.

O es lo que pensé entonces.

* * * * *

Decidimos regresar a san Pablo para el servicio de resurrección el sábado de Gloria, en la víspera de Pascha (Pascha es la palabra griega de pascua, los cristianos orientales la llaman semana santa). La iglesia estaba oscura, simbolizando la oscuridad de la tumba. En el altar, el sacerdote encendió el Cirio pascual representando a Cristo resucitado, la luz del mundo. Encendimos nuestras velas con el cirio, pasándonos la llama unos a otros. “Chrstos Anesti”, cantamos, “Cristo ha resucitado”.

Después de la liturgia, cada uno pasó al frente a recibir un huevo de pascua bendecido. Kerry y yo fuimos y, para nuestra sorpresa el sacerdote nos invito a regresar el día siguiente como sus invitados personales en el picnic anual de pascua. Desde ese día, san Pablo se fue nuestra iglesia.

El padre Steve nos acogió desde que empezamos a estudiar la ortodoxia, nos dio libros para leer en el verano, y en septiembre empezamos las clases de Estudios de Fe, un curso de 2 semanas abarcando el contenido, historia, practica de la fe ortodoxa. Nos unimos a un estudio bíblico y a una COC (comunidad ortodoxa cristiana), otro grupo de estudio que ocasionalmente se reúne para eventos sociales. y continuamos leyendo los escritos de los padres de la iglesia.

La iglesia ortodoxa parecía ser la respuesta a nuestras oraciones. Empezamos incluso a aceptar la doctrina de Theotokos, la santísima virgen María. Después de todo, descubrimos que Lutero, Calvino y Zwingli, habían honrado a María y afirmado que ella es la madre de Dios siempre virgen. ¡Como se habían apartado las denominaciones contemporáneas de las creencias de sus fundadores!

Después de varios meses, continuamos nuestros estudios y fuimos calurosamente bienvenidos en la vida parroquial, haciendo maravillosos nuevos amigos. El hecho era que desde que asistíamos a la ortodoxa no habíamos visto a nadie del CRI- excepto el asistente personal de Hank que vino a una conferencia en nuestra parroquia. Esperábamos con impaciencia al día que entráramos formalmente como miembros de la iglesia y recibiríamos el cuerpo y la sangre de Cristo. Ese había sido el momento más feliz de nuestra vida.

Cuando terminamos las clases de Estudios en Fe, llegamos al tema de cuestiones morales. Una pareja joven en la clase, convertidos del catolicismo, hablaban cándidamente de su matrimonio. No les habían permitido casarse en la Iglesia católica debido a que la mujer se había divorciado, pero encontraron que este no era un problema en la ortodoxia.
Nunca había pensado en esto antes; en el protestantismo, recasarse después del divorcio no es cuestionable. Aunque Kerry nunca se había casado anteriormente, yo si me había casado y divorciado. Por primera vez, empecé a pensar sobre el divorcio y segundas nupcias y como nos afectaba. Hice una cita para hablar con el padre Steve sobre mis preocupaciones. Después de discutir todas las circunstancias, me aseguro que no había problema; el nos casaría y esa sería mi primera vez, el matrimonio sacramental. El nos llamaría para la pascua y entonces nos casaría en el día de nuestro aniversario.

Esa noche no podía dormir. Estaba muy preocupada sobre recibir la comunión antes de que estuviéramos casados por la iglesia. Como podíamos seguir con la conciencia limpia de recibir el cuerpo y la sangre de Cristo si no íbamos a estar casados por la iglesia hasta noviembre? esto no se veía bien. Y entonces algo empezó a molestarme: como la iglesia ortodoxa permite a sus miembros casarse 3 veces y seguir recibiendo la Eucaristía?

Algo estaba mal.

Decidí hablar con el instructor de nuestros Estudios en Fe. Me prometió enviarme algo de información que podría ayudar. Pero lo que pensó que me ayudaría, en realidad me causo más estrés.

Aprendí que en la época del emperador Justiniano, la iglesia de Oriente fue presionada a una “situación en la cual tenía que aceptar”. Aunque “de mala gana y en clara desviación de la posición principal de considerar el matrimonio indisoluble, sin embargo, con el fin de ayudar a sus fieles que a su vez eran ciudadanos del estado, la iglesia decidió seguir en la decisión del estado en asuntos de divorcio” “algunas de las razones en la que la iglesia acepta valido disolver eclesiásticamente el matrimonio son la prisión de por vida, enfermedad física y mental incurable, incompatibilidad probada e irremediable, y otras” (diccionario de ortodoxia griega, pag. 120).

Cuando leí estas palabras, mi corazón se hundió. Leí entonces a Mateo:

8.- Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así.

9.- Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer - no por fornicación - y se case con otra, comete adulterio.»

Yo sabía que había solo una iglesia que pensaba la indisolubilidad del matrimonio. ¿Podría la iglesia católica realmente ser lo que ella clamaba? no quería creerlo, así de profundos eran mis prejuicios hacia el catolicismo.

 

* * * * *

Yo tenía una amiga católica. Mary tenía un profundo amor para el Señor y una firme convicción de que la católica era Su Iglesia. El Señor uso nuestra amistad para ablandar mi corazón, lo suficiente para que pudiera comprarme mis primeros libros católicos: “Sorprendido por la Verdad” una colección de historias de conversión editadas por Patrick Madrid, y “El Catecismo Católico en Preguntas y Respuestas” del padre John Hardon S.J.

Por esas fechas, Kerry empezó a oír la radio católica en su auto. La programación protestante no le interesaba más. Estábamos mucho más cerca de los católicos; el catolicismo y la ortodoxia eran virtualmente la misma fe, compartiendo los mismos sacramentos pero divididos principalmente en la cuestión de la autoridad. Kerry me conto sobre “Respuesta Católicas en Vivo”, un programa en vivo de radio similar a “Biblia responde al hombre”, y empecé a escucharlo.

Cuando empecé a leer y oír sobre la fe católica, note que yo tenía muchos conceptos erróneos sobre la misma. El catolicismo no enseña la salvación por obras, ni que Cristo sea re sacrificado en la misa, ni que María y los santos deben ser adorados, ni que el purgatorio sea una segunda oportunidad al cielo. Noté que todas mis percepciones del catolicismo habían sido recibidas de fuentes protestantes anticatólicas que habían tergiversado las fuentes oficiales. Me avergoncé de admitir que nunca había leído algún libro de un autor católico en defensa de la fe católica. Tenía que saber más, pero no quería que Kerry supiera lo que pensaba hasta estar completamente segura de mi misma.

Había estudiado cultos desde muchos años, leyendo cada libro que había sido escrito sobre ellos. Un día, casualmente le dije a Kerry, “sabes, no hay disponible libros ortodoxos de apologética o cultos. Te importaría si ordeno algo del catolicismo sobre esos temas?”

“Adelante”, respondió.

Así empecé a pedir libros y cintas de autores católicos como Patrick Madrid, Jimmy Akin, Karl Keating, Scott Hahn, Marcus Grodi, y otros. Estudiaba la fe católica intensamente- y Kerry no sospechaba nada.

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Un día, descubrí algo que me impacto en absoluto. Hasta 1930, TODAS las iglesias cristianas pensaba que la contracepción era intrínsecamente mala y un grave pecado. Fue la iglesia anglicana, en su conferencia Lambeth, la primera que aprobó el control natal. Desde entonces todas las denominaciones protestantes-incluso la ortodoxa- han seguido su ejemplo, olvidándose de 1900 años de creencia cristiana.

Yo creía que la vida humana es sagrada y que debíamos respetar toda vida –desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Es tan pecaminoso tomar la vida de un ser humano de 7 días de concebido por un aborto químico como tomar la vida de uno de 7 semanas de concebido por medio de un aborto quirúrgico. Pensé entonces en todos los sinceros cristianos provida que usan control natal porque sus pastores les dijeron que es moralmente posible. Permitiendo el uso de la contracepción, las iglesias cristianas han provocado involuntariamente las muertes de inocentes creados a imagen de Dios.

Con tremendo pesar, note que no podía hacerme ortodoxo. Había solo una iglesia que se mantenía firme en todas las cuestiones morales, solo una iglesia que podía ser la que se menciona en las escrituras como “pilar y fundamento de la verdad” (1 Tim 3,15).

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San Juan Crisóstomo, el gran patriarca de la iglesia de oriente, escribió, “¿porque derramó Su sangre? fue para comprar las ovejas que el confió a Pedro y a sus sucesores.

Ahora sabía que el Señor me llamaba a la iglesia católica. Tenía que ser obediente. Tenía que hacerme como un “niño pequeño” (Mt 18,3).

No sabía que hacer, y aparte estaba el hecho de mi situación marital. Decidí llamar a “Respuestas católicas”. Ahí me sugirieron que contactara a Edward Peters, abogado en derecho canónico y frecuente invitado en la estación.

El me explico que una anulación no es un “divorcio católico” como mucha gente pensaba. La iglesia católica enseña que un matrimonio válido es indisoluble. Una anulación es otorgada cuando se determina que un matrimonio no era válido desde el principio. La iglesia católica toma gran cuidado para proteger su fe porque, en su sabiduría, sabe que la hacer segundas nupcias cuando la primera es válida causa el adulterio. Me motivó a platicar con un cura de parroquia que me podía ayudar al proceso de anulación.

Más o menos por el día en que el padre Steve oraría por los catecúmenos que se convertirían a la iglesia ortodoxa en Pascua, le dije a Kerry que no me podría convertir a ortodoxa, había descubierto la fe católica.

Kerry me miro con incredulidad. Estaba devastado. Después de todos los meses de oración y estudio, todos nuestros planes se habían venido abajo. Nuestra vida en san Pablo, nuestro futuro en CRI, todo lo que habíamos tenido se había terminado.

“Odio la iglesia católica” dijo, se dio media vuelta y se alejo.

Había ahora tensión entre nosotros que nunca había existido. Pero mientras Kerry no podía aceptar que la iglesia católica es la iglesia de Cristo, no podía negar que tenía serios problemas con la ortodoxia en cuestiones morales. Nos dábamos cuenta que si mi matrimonio anterior era válido, estábamos viviendo en adultero. En lugar de arriesgarnos a ofender a Dios y poner en peligro nuestra alma, preferimos vivir como hermanos hasta que determinar nuestro estado marital.

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Había un solo católico que Kerry respetaba: Jimmy Akin, el apologista de Respuestas Católicas. Jimmy había sido invitado en Biblia Responde al Hombre años antes y Kerry escucho las grabaciones una y otra vez, sorprendido de que hubiera buenas y solidas respuestas hacia las preguntas protestantes. Si pudiera convencer a Kerry encontrarse con él, sabía que le ayudaría. Pero cuando le propuse la idea, él la rechazó. “No tengo tiempo para ir hasta allá. Sabes cuánto trabajo tengo”.

Ore esa noche, pidiéndole al Señor que encontrara una manera de asistir a Respuestas Católicas. El Señor nos responde a nuestras oraciones de maneras inesperadas.

Unos días después, Kerry necesito una cirugía menor, que lo haría descansar por dos semanas.

“sabes, podríamos ir a ver a Jimmy antes de que regreses al trabajo”, le dije con una astuta sonrisa una noche, “sabes lo aburrido que vas a estar aquí por dos semanas”.

“Está bien” accedió a regañadientes, “haz los arreglos necesarios”.

Kerry se recupero de la cirugía rápidamente, y la tensión que había existido entre nosotros se disipaba mientras viajábamos hacia San Diego.

Jimmy nos recibió y nos dio un recorrido, presentándonos a Kerry y a mí al personal. Después nos sentamos en el salón de conferencias y permanecimos como 2 horas con preguntas y respuestas sobre la fe católica.

Al regresar a casa, Kerry rompió el silencio “Supongo que es inevitable que tengo que ser católico, pero no estoy listo todavía; necesito más tiempo. Pero si tú estas lista, no me voy a oponer. Pienso que debes entrar en la iglesia”.

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La abadía de san Miguel de los padres Norbertinos estaba cerca de nuestra casa, y empezamos a asistir a misa dominical. Uno de los sacerdotes, el padre John Caronan, estaba en el tribunal de matrimonios. Hice una cita para discutir la anulación y mi entrada a la iglesia.

La anulación es un proceso largo, como de un año. Pero como Kerry y yo vivíamos en celibato, dijo que era posible que pudiera entrar a la iglesia en completa comunión en pascua si estábamos de acuerdo en seguir en celibato. Como la pascua estaba a solo unas semanas, tenía esperanzas de ser recibida pronto en la iglesia.

Nos envió al Padre Daniel Johnson. Aunque la clase de ICAR de Johnson estaba por terminar, nos permitió entrar, debido a nuestros antecedentes, estuvo de acuerdo que estábamos listos.

Por último quedó una cuestión final: que haríamos si mi anulación era negada? significaría que nunca podríamos vivir como esposa y marido otra vez. Kerry y yo teníamos la misma opinión. Sabíamos que rechazar a la iglesia era rechazar a Cristo. Aceptaríamos entonces la decisión final de la iglesia como la de una madre que protege y cuida a sus niños. Confiábamos en Dios y nos apoyábamos en su gracia para vivir íntegramente.

Con la bendición de Kerry y mi amiga Mary como testigo, fui recibida en los brazos de la santa iglesia, y recibí el cuerpo y la sangre del Señor en la sagrada Eucaristía.

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Dos semanas después, Kerry asistió a la clase de ICAR del padre Johnson. Con esto, sabíamos que era tiempo para dejar la CRI. A pesar de tener respeto y admiración por el trabajo que hace el CRI en los cultos y los aberrantes movimientos cristianos, no compartíamos mas las creencias protestantes. Habíamos encontrado la plenitud de la fe en la iglesia católica. Teníamos que decidir rápido que hacer. Queríamos movernos a San Diego, pero Kerry no quería regresar a su trabajo anterior secular en una librería.

“Señor “, rece, ”nos has llevado muy lejos y creemos en ti, por favor, ábrenos una puerta en algún lado”.

Estaba trabajando en el CRI un día, escuchando Respuestas Católicas, cuando escuche que estaban pidiendo curriculums. Kerry se entrevisto con el vicepresidente de Respuestas Católicas y la siguiente semana acepto el puesto de gerente de compras y control de inventario. No hubo tiempo para que terminara la clase de ICAR antes de irnos a San Diego, así que el Padre Johnson le permitió oír cintas de clases previas.

En junio, en una misa privada en santa María, Kerry fue recibido por la iglesia, y compartimos el Cuerpo y la Sangre juntos por vez primera.

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“Donde este Pedro, ahí esta la iglesia” escribió san Ambrosio en el siglo IV. La iglesia visible que Kerry y yo habíamos rechazado siempre ha estado ahí. A pesar de persecuciones, escándalos y los pecados de sus miembros, sigue en pie. Ha permanecido invencible a través de dos mil años de historia y durara hasta el fin de los tiempos, porque el mismo Cristo prometió que así seria.

“Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mt 16,18).

En marzo del 2002, cuando nos estábamos preparando para semana santa, recibimos la noticia de que el Tribunal de Matrimonios había tomado una decisión favorable a nosotros. Kerry y yo pronto estaríamos libres para tener nuestro matrimonio bendecido por la Iglesia.

El Señor nos ha bendecido en tantas maneras que apenas tengo palabras para agradecerlo. Para Dios sea todo el honor y la gloria, por siempre y para siempre. ¡Amén!