¿La Inquisición fué tan mala como la pintan?

Por Josť Antonio Barrera Balderrama

 

ÍNDICE

I.- ¿Qué era el tribunal del santo oficio?
II.- ¿Qué funciones tenía la inquisición?
III.- ¿Cómo se deben juzgar los hechos históricos?
IV.- La iglesia y el estado eran una sola cosa
V.- ¿Cuáles son los cargos que los protestantes evangélicos de hoy, levantan contra la inquisición?
VI.- Las cárceles inquisitoriales
VII.- Las inquisiciones protestantes

 

 

1.- ¿QUÉ ERA "EL TRIBUNAL DEL SANTO OFICIO"?

 

     El tema de la Inquisición, es un tema muy polémico, pero también es en el que existe mayor ignorancia.

     En efecto, cuando alguien menciona algo relacionado con la Inquisición, la gente por lo general se forma en la mente la idea de algo bochornoso para la Iglesia, se imaginan frailes y religiosos vestidos con sus túnicas monacales, cubiertas sus cabezas con capuchones en los que sólo se dejan ver dos agujeros para poder ver, en sus manos una hacha cuyo filo brilla a la luz de las antorchas; un pobre infeliz atado de pies y manos con el rostro pálido de miedo, esperando sólo que aquel religioso encapuchado descargue el golpe mortal que pondrá fin a su vida.

     Y los creadores de telenovelas, de revistas ilustradas y de películas, encuentran en ese tema un caudal de inspiración para acomodar en sus "guiones" escenas como la de Frederick Marduick en su mediocre obra de historietas ilustradas titulada "El horror de la Inquisición", a una mujer desnuda atada de sus manos y un fraile con sendo látigo que golpea sus espaldas mientras ella tiene en su rostro (pintado a la usanza moderna obviamente) un rictus de dolor.

     ¿Y qué decir de las sectas? De todos es conocido que los sectarios encuentran en este tema no únicamente "fuente de inspiración" para poder apartar de su religión a católicos poco instruidos y peor consolidados en su fe, sino además encuentran una de sus armas más efectivas para "desprestigiar" a la Iglesia Católica.

     Son en realidad muy pocos los que conocen la verdad acerca de la Inquisición, por lo cual quiero empezar este estudio, primeramente por presentar lo que nos dicen las Enciclopedias sobre el particular:

     Está por demás decir que las Enciclopedias son obras eminentemente científicas y por lo tanto IMPARCIALES, es decir, que no se dejan llevar por tal o cual opinión particular o de determinado grupo, sino que presenta los hechos tal y como fueron, basándose en documentos estrictamente históricos. Existen hoy en día una gran diversidad de obras enciclopédicas que nos pueden ilustrar lo suficiente para conocer de cerca lo que fue la Inquisición, y si tuvo que ver o no la Iglesia en determinados hechos.

     Por lo pronto y para empezar, es necesario que precisemos el papel que la Iglesia ha desempeñado a lo largo de los siglos y que recordemos sobre todo la CONTINUIDAD HISTÓRICA de la Iglesia Católica (tópico en el que están de acuerdo todas las Enciclopedias incluso aquéllas que fueron escritas en países protestantes) que, de ser una institución meramente humana o como dicen las sectas: "la monarquía más corrupta que ha existido", no habría sobrevivido más que unos cuantos siglos y habría desaparecido sin lugar a dudas. Acordémonos de las palabras de Gamaliel: "Si esta obra es de los hombres, irremediablemente se desvanecerá" (Hech. 5, 38). Pero NO SE DESVANECIÓ Y SIGUIÓ A TRAVÉS DE LOS SIGLOS, luego no es obra de los hombres, sino de Dios.

     La Iglesia no ha sido tan "corrupta" como lo suponen las sectas, puesto que para que una institución permanezca ni más ni menos que 20 siglos (mucho más tiempo del que duraron aquellos imperios que se mantuvieron con la fuerza de las armas como lo fue el Imperio Romano) por sana lógica es una institución de origen DIVINO.

     Ahora bien, se ha dicho en muchas ocasiones que la Iglesia Católica NO NIEGA desde luego el que haya habido abusos por parte de dirigentes, sacerdotes e incluso de algunos Papas, pero -repetimos- esto NADA DICE en contra de la doctrina que Cristo vino a traer al mundo y que se proclama a través de la Iglesia como vehículo o portavoz de esa doctrina.

     En muchas ocasiones, Jesús nos enseñó lo que sería la Iglesia y pronunció una parábola (la del "trigo y la cizaña= Mt. 13, 25ss) en donde nos muestra una Iglesia "santa y pecadora" al mismo tiempo, es decir, una institución humana y divina, que no excluye a los pecadores sino que convive con ellos para convertirlos y santificarlos en la fe.

     No es una Iglesia como la utópica congregación que nos pintan las sectas, es decir, un grupo de "puros santos" (como lo gritaba muchas veces Jimmy Swaggart desde una radiodifusora en Estados Unidos, y todos sabemos el escándalo sexual en el que se vio envuelto después este predicador). No, la iglesia que nos presentan los Evangelios no es una Iglesia que OBLIGUE a todos y cada uno a ser santos a la fuerza y como quien dice "de una manera robótica", sino que es una institución en CONSTANTE PERFECCIONAMIENTO que no excluye caídas y desatinos en ese proceso de santificación tanto individual como colectivamente.

     Los apóstoles tuvieron sus errores y no por eso Jesús los excluyó de su Iglesia. La Iglesia primitivo tuvo sus errores (de conducta, no doctrinarios) y no por eso dejó de ser la verdadera.

 

 

2. ¿QUÉ FUNCIONES TENÍA LA INQUISICIÓN? Índice

 

Siendo la Iglesia y el Estado una sola cosa en épocas pasadas, no es de extrañar que funcionarios gubernamentales hayan cooperado activamente en la obra evangelizadora de la Iglesia y al mismo tiempo que los Papas, Obispos y Sacerdotes hayan ayudado en actividades civiles.

     Por lo general, en la mayoría de los casos sucede que la gente no entiende ni jota de esto último y cree ignorantemente que la Iglesia "se inmiscuyó" en campos que no le pertenecían y por lo mismo la vituperan y condenan, cometiendo el gravísimo error de ver las épocas antiguas con ojos modernos, es decir, suponiendo que gente de aquella época tenía nuestras ideas y conceptos que tenemos hoy en día y no tomando en cuenta que LO QUE NO FUNCIONA HOY, SÍ FUNCIONABA EN AQUELLAS ÉPOCAS y aún más, era en aquél entonces "LO MÁS AVANZADO" y "MODERNO" que se tenía a la mano. Conforme el hombre fue avanzando en la historia, se fue dando cuenta de lo que podía ir perfeccionando y lo que de plano debía descontinuar como obsoleto.

     La Historia de la humanidad se asemeja mucho a la vida del hombre, que pasa de la infancia a la adolescencia y luego a la edad adulta. Pero nadie puede condenarse a sí mismo y decir: "¿Cómo pude yo hacer esto y aquello en mi adolescencia, si ahora lo considero ridículo y sin sentido?".

     Basta pues una visión madura para darse cuenta de que, al contrario, debe agradecérsele plenamente a la Iglesia su cooperación a lo largo de los siglos a la obra no únicamente evangelizadora de los pueblos, sino además CIVILIZADORA de los mismos.

     Uno de esos papeles desempeñados con la cooperación de la Iglesia, fue precisamente la labor de la Inquisición, que era una especie de policía que guardaba en forma excelente la paz social. Pero cabe subrayar que la Inquisición ERA SOLAMENTE PARTE de ese conjunto de cuerpo policiaco, es decir, era el departamento que sólo "INVESTIGABA" (de ahí la palabra "Inquisición", de "inquirir", que significa "indagar" o "investigar" a quienes eran sospechosos de algún delito.

     El Tribunal del Santo Oficio, giraba pues la orden de aprehensión contra aquella persona sobre la que pesaban pruebas convincentes de algún delito, para luego interrogarlos y dictaminar si eran culpables o no. Si resultaban culpables, ERAN REMITIDOS A LA AUTORIDAD CIVIL, la cual SÍ CASTIGABA esos delitos. Obsérvese bien cómo era la autoridad civil la que castigaba (e incluso a veces infringía la pensa de muerte) NO LA INQUISICIÓN como generalmente se cree.

     En todo proceso judicial (aún es así en la actualidad) se distinguen claramente 4 fases principales, que son las siguientes:

     a) FASE POLICIACA.- Llamada también de "investigaciones previas", en donde agentes de la policía aprehenden al acusado y lo interrogan.

     b) FASE PROCESAL.- En donde se estudia la causa e intervienen el o los acusadores, jurados y los abogados y al final se dictamina si el acusado es o no culpable, presentando desde luego pruebas de ello.

     c) FASE JUDICIAL.- Que es la que desempeña el Juez dictando la sentencia que corresponde al acusado de acuerdo a las Leyes y al Código Penal vigente.

     d) FASE EJECUTORIA.- Que es la que llevan a cabo los carceleros, quienes ejecutan la sentencia (que alcanzó legalmente la firmeza de "cosa juzgada") y aplican el castigo que indicó el juez (que en algunos casos y por algunos delitos puede ser incluso la pena de muerte).

     La mayoría de la gente -repetimos- supone que la Inquisición desarrollaba por igual las cuatro fases que hemos estudiado, pero no, desempeñaba ÚNICAMENTE LOS DOS PRIMEROS PASOS, es decir:

     a) Investigaba la demanda, aprehendía al sospechoso con la ayuda de guardias civiles y lo interrogaba minuciosamente.

     b) Instruía el proceso presentando su dictamen por escrito, después de haber ventilado convenientemente el asunto y lo turnaba al juez.

     Los dos siguientes pasos YA NO ERAN COMPETENCIA DE LA INQUISICIÓN, SINO DE LOS JUECES Y LAS AUTORIDADES CIVILES llamados todos ellos "el Brazo Secular", quienes eran los que se encargaban de:

     c) Dictar la sentencia de acuerdo a las declaraciones de las partes, papel que desempeñaba un Juez civil, quien absolvía o condenaba, de acuerdo con lo que establecían las Leyes.

     d) Ejecutar la resolución del Juez aplicando el castigo correspondiente, papel que desempeñaban los carceleros y los verdugos.

     Así pues, resumiendo, todo el proceso se dividía en dos grandes partes: el "Tribunal del Santo Oficio" (la Inquisición) y el "Brazo Secular" (las autoridades civiles).

 

 

 

3.- ¿CÓMO SE DEBEN JUZGAR LOS HECHOS HISTÓRICOS?.- Índice

 

Los hechos históricos, indiscutiblemente deben juzgarse desde el punto de vista del medio en el que se desarrollaron, pues a lo largo de los siglos cambian radicalmente la manera de pensar, el criterio y las costumbres. Por lo tanto es completamente ilógico juzgar un hecho del pasado con la mentalidad moderna.

     Si miramos los hechos históricos con ojos modernos cometeríamos el error de tachar como falso el libro de Josué porque éste afirma claramente que es el sol el que gira alrededor de la Tierra (Josué 10, 12).

     Así pues, todo hecho de la Historia está conectado fuertemente a sus propias circunstancias que difieren de la de los tiempos anteriores o posteriores del mismo. Por lo tanto, desconectar un hecho histórico de su entorno social en que nació y colocarlo deshonestamente en las circunstancias actuales tal y como lo hacen las sectas, equivale a desfigurar y tergiversar los hechos. El método más común de los sectarios es precisamente el de desconectar hechos históricos y presentarlos a la gente sencilla que no tiene conocimiento de la Historia, pero les presentan únicamente lo que conviene a sus muy particulares intereses y ocultan maliciosamente lo bueno o positivo que la Iglesia haya hecho en determinada época.

     Por ejemplo en el "Compendio Manual de la Biblia" escrito por el protestante Henry H. Halley, de la pág 668 en adelante, tiene una sección llamada "Historia de la Iglesia" en donde se da una preferencia fanática a todo lo negativo que encontró en 20 siglos de cristianismo y despotrica contra el Papado aunque para ello tiene que echar mano de argumentos total y rotundamente anti-históricos como decir que el primer Papa fue León I, en el año 440.

     Y como era de esperarse, al tratar de la Inquisición en la Pág. 686, dice: "¡Monjes y sacerdotes dirigiendo con crueldad implacable y saña brutal, la obra de torturar y quemar vivos a hombres y mujeres inocentes..."

    A Mr. Halley le hace mucha falta estudiar con más detenimiento la Historia, pero sobre todo, quitarse del alma ese odio contra la Iglesia que destina por su pluma. Nosotros lo invitaríamos a que consulte las Enciclopedias, las cuales nos dicen lo siguiente:

     a) "I.- DE LA INQUISICIÓN EN GENERAL.- 1.- Concepto y naturaleza. Era un Tribunal de fuero privilegiado y con jurisdicción delegada de la Santa Sede y también del poder civil para investigar, perseguir y definir los delitos contra la religión católica, ENTREGANDO A LOS CULPABLES CONTUMACES A LA AUTORIDAD SECULAR PARA QUE POR ÉSTA FUESEN CASTIGADOS CON ARREGLO A LAS LEYES DEL ESTADO" ("Enciclopedia Ilustrada Espasa-Calpe, tomo 64, pág. 352, artículo "Tribunal")

     b) "El proceso inquisitorial solía iniciarse en la primera época, de resultas de investigaciones periódicas y sistemáticas o por denuncia privada. Posteriormente se afianzó la institución de los llamados `familiares´, agentes permanentes de la Inquisición, no retribuidos, pero con una serie de privilegios fiscales y judiciales quienes ponían en conocimiento del tribunal los casos a examinar; el caso pasada a los `calificadores´,  los cuales incoaban el proceso o declaraba su improcedencia; luego el reo era encarcelado y el fiscal iniciaba el proceso; después de largos interrogatorios en que solía aplicarse la tortura, se ratificaban las pruebas... Finalmente se realizaba la ´consulta de fe´ entre los diferentes miembros del Tribunal (en ocasiones el Obispo) para acordar la sentencia, que era comunicada al acusado horas antes de pronunciarla públicamente en el `auto de fe´ (o privadamente en el caso de penas leves, en el palacio inquisitorial: `autillo´), al que acudía con el sanbenito y capirote. Las penas que se imponían eran desde penitencias espirituales hasta la relajación al brazo secular: en el caso de ser condenado, el reo quedaba inhabilitado para desempeñar cargos públicos y se le confiscaban sus bienes. Cuando se relajaba al brazo secular, el acusado era posteriormente quemado en la hoguera (brasero) POR LA AUTORIDAD CIVIL". (Enciclopedia Salvat, tomo 7, pág. 1808).

     c) "LA INQUISICIÓN MISMA NO LOS QUEMABA, SINO QUE LOS ENTREGABA AL BRAZO SECULAR, Y ÉSTE EJECUTABA LA SENTENCIA" (Enciclopedia Barsa, tomo 9, pág. 21-22). Cabe señalar que esta Enciclopedia fue redactada con el asesoramiento del cuerpo de redacción de la Enciclopedia Británica, una de las más prestigiadas y científicas a nivel mundial).

     Visto lo anterior, cualquier observador de buena fe, ya ha comprendido la primera parte de nuestro estudio y puede entender perfectamente que a pesar de que hubo abusos e incluso no dudamos el que haya habido en algunos casos corrupción desmedida, sin embargo el proceso legal era ese que nos muestran las Enciclopedias; de la misma manera como hoy existen leyes y a pesar de esto hay quien las infringe usurpando funciones que no le corresponden.

 

 

 

4.- LA IGLESIA Y EL ESTADO ERAN UNA SOLA COSA.-Índice

 

En realidad, el establecimiento de la Inquisición data del siglo VI o VII, pero se formalizó como verdadero Tribunal hacia el siglo XI.

    Durante ese larguísimo período (casi 15 siglos), revistió desde luego muchos nombres y múltiples modalidades siendo al principio una institución plenamente civil para luego después admitir la intervención de eclesiásticos.

    Nació pues -y esto nótese muy bien- en un mundo que no admitía -ni siquiera conocía- dualismo alguno entre la Iglesia y el Estado, es decir, concebían todo esto como un todo único, como una sola cosa probadamente indivisible, de tal suerte que si una persona transgredía normas de la Iglesia, estaba transgrediendo la ley del Estado y por lo tanto era reo de alguna pena judicial.

     Recordemos que antes del siglo XVI el mundo sólo conocía una sola Iglesia que abarcaba prácticamente la totalidad del mundo civilizado. Esa Iglesia no se distinguía del Estado más que por las funciones propias de cada uno, pero la Iglesia defendía el orden y la armonía social y el Estado defendía la unidad de la Iglesia y la difusión el Evangelio. De ahí que la herejía era considerada perturbadora de la paz pública, porque afectaba directamente la unidad.

     En este marco, es fácil comprender la mentalidad de la gente de esas épocas en cuanto a la aplicación de la justicia y el por qué se condenaba a los herejes. Con respecto a esto, escuchemos lo que nos dice una e las Enciclopedias: "De este modo la herejía fue al mismo tiempo delito eclesiástico y civil. La definición de la herejía correspondió siempre a la Iglesia, pero ésta aplicó solamente penas canónicas; y únicamente cuando se trataba de reos convictos, confesos y contumaces los entregaba al brazo secular para que éste aplicase el castigo señalado en las leyes civiles, AUNQUE EXIGIENDO SIEMPRE QUE SE LE CONSERVASE LA VIDA, exigencia que el Estado respetaba o no". (Enc. Univ. Il. Espasa-Calpe, tomo 64, pág. 354).

     Nótese que LA INMENSA MAYORÍA DE LAS VECES (como más adelante lo demostraremos numéricamente) el reo no era turnado al poder civil, sino que se quedaba en el Santo Oficio, cumpliendo UNICAMENTE PENAS CANÓNICAS. Solamente los reos "contumaces" eran turnados al "Brazo Secular" quienes no aplicaban penas "canónicas" (espirituales) sino físicas sometiéndolos a castigos por lo general sumamente rigurosos pero que era vistos como "normales" en esas épocas.

     El libro "Curso Superior de Religión", del Pbro. J. Rafael Faría, nos dice: "Respecto a los castigos infligidos, hay que advertir que en esa época en todos os países y legislaciones eran severísimos; con gran facilidad se aplicaba la pena de muerte; y la confesión por medio de la tortura era admitida y aún reclamada por los tribunales. No se puede pues hacer un cargo a la inquisición (al Brazo Secular) por haber usado los procedimientos comunes y ordinarios de la época" (Pág. 651).

     Los herejes pues, eran considerados un grave peligro para la paz social, pues según la mentalidad de la época, era obligación del ciudadano seguir la religión del rey ("cuyus regio, ipsíus religio"). Partiendo de este punto, es fácil caer en la cuenta del porqué la humanidad consideraba delito en contra del Estado lo que se infringía en el campo religioso. He aquí la razón por la que intervenía la autoridad civil con todo su rigor en contra de los herejes.

     Insistimos en repetir al amable lector lo incorrecto de mirar la Historia antigua con los ojos de la Historia moderna, pues como ya lo dijimos no existían muchos conceptos que ahora afortunadamente sí los conocemos, como por ejemplo "la libertad de conciencia", que actualmente en algunos casos lamentablemente se ha convertido en "libertinaje de conciencia", como lo hemos visto con los ejemplos de David Koresh y otros sectarios.

     Sin embargo es muy oportuno considerar las palabras del IV Concilio de Toledo celebrado en el año de 633 que dejó consignado en sus actas lo siguiente: "NO HAY QUE OBLIGAR A NADIE A CREER". Y que diga eso un Concilio apenas en el siglo VII, cuando ni de chiste se conocía la "libertad de conciencia", ES MUCHO DECIR.

     Debido a los ordenamientos de este Concilio fue que la Inquisición jamás actuó contra musulmanes, paganos o judíos sino que su acción se concretó a los bautizados católicos que desertaban de su fe convirtiéndose en "herejes" y esto -dijimos- se consideraba origen de desorden y anarquía. Aquí se ve pues que el origen de la Inquisición está más bien EN EL DESEO DE LA GENTE (NO ÚNICAMENTE DE LOS GOBERNANTES), DE PROTEGER EL ORDEN PÚBLICO.

     Palabras célebres del rey Felipe II de España son estas: "Veinte clérigos de la Inquisición, mantienen mis reinos en paz".

 

5.- ¿CUÁLES SON LOS CARGOS QUE LOS PROTESTANTES EVANGÉLICOS DE HOY, LEVANTAN CONTRA LA INQUISICIÓN?.-Índice

 

Ahora analizaremos algunos cargos que los hermanos "Evangélicos", las sectas fundamentalistas y gran cantidad de "librepensadores" expresan contra la Inquisición.

     Existen muchas fuentes no católicas, en donde se dice una buena dosis de mentiras en contra de la Inquisición y de la Iglesia Católica. Los católicos poco instruidos que leen esa literatura, irremediablemente quedan predispuestos a pensar mal del catolicismo, pues esos libros están hechos con técnicas avanzadas de excelente presentación y de mensajes subliminales para lograr precisamente ese objetivo.

     Los cargos que se levantan contra la Inquisición en esos libros, son muchos, pero analizaremos aquí los más importantes, que se resumen en los siguientes:

     a) Se dice que la Inquisición "obligaba a la gente a hacerse católicos".

     b) Se le achaca el "secreto" en el que era llevado el proceso.

     c) Se le reprueba el uso de la tortura y la forma "inhumana" y "cruel" con que se conducían los procesos.

     d) Se argumenta que la Inquisición era odiada por el pueblo.

     e) Se le achaca la pena de muerte y la confiscación de las pertenencias del reo.

     f) Se le recrimina que "propició el atraso de la cultura y las artes".

     g) Se acusa de "enriquecimiento ilícito" a los inquisidores.

     h) Se le atribuye un número astronómico de víctimas

    

 

a) LA INQUISICIÓN NO OBLIGABA A NADIE A HACERSE CATÓLICO.-

 

     Esto seguramente les va a caer de sorpresa a aquellas personas que creían lo contrario por haber sido engañadas por prejuicios protestantes. Le cayó como agua fría a un joven sectario que después se convirtió al catolicismo y él mismo nos decía: "Se los juro que muy seguido yo predicaba en nuestras reuniones que la Iglesia Católica por medio de la Inquisición obligaba a la gente a hacerse católica".

     No, la Inquisición no obligaba a nadie a hacerse católico, pues el catolicismo se ha distinguido siempre por respetar y seguir al pie de la letra las resoluciones Conciliares.    

Pensar que la Inquisición obligaba a la gente a hacerse católico, equivale a pensar que México obliga a los extranjeros a hacerse mexicanos. Lo que México obliga al mexicano es A NO SER TRAIDOR A SU PATRIA.

     De la misma forma, en aquel entonces se obligaba al católico a no ser traidor a su religión pues -como ya dije- el traicionar a la religión, era exactamente lo mismo que traicionar a la patria, según el modo de pensar de la gente de aquellas épocas.

     Así pues, la Inquisición no tenía nada que ver con los musulmanes o gente de otras religiones. Su acción se limitaba a los católicos bautizados.

     Los herejes se veían como perturbadores de la paz pública, pues muchos de ellos provocaban desórdenes y revueltas. Incluso se dieron muchos casos de judíos (sobre todo en España) que se hacían bautizar y luego se infiltraban en altas esferas del gobierno con el fin de beneficiarse de mejores puestos, privilegios y prebendas, pero en su vida privada "judaizaban", es decir, se reunían en secreto y seguían apegados a sus costumbres. Pero eso no es lo peor del caso, sino que la Historia nos demuestra que AYUDARON A LOS ÁRABES A INVADIR ESPAÑA, lo cual lograron.

     Para ese tipo de problemas se hacía necesario un Tribunal que no fuera solamente civil pues se trataba de detectar quién era realmente católico y quién fingía serlo, para lo cual era indispensable pedir ayuda a gente que fueran conocedores en Religión que definieran y resolvieron esos asuntos.

     Todo esto, repetimos, era el sentir general del mundo católico pues era lo más "moderno", lo más "avanzado" que se tenía a la mano. Por lo tanto NO ES JUSTO -como lo hacen los protestantes de hoy en día- juzgar esos hechos desde nuestro tiempo y condenarlo de una forma muy parcial y convenenciera.

     Por otra parte, es tan conocido por los historiadores el hecho de que la Inquisición sólo juzgaba a los católicos bautizados, que muchos de ellos omiten confirmar ese dato en sus obras por considerarlo obvio. Incluso en México en tiempos de la conquista era reglamento estrictísimo ordenado severamente por los reyes de España, el que LOS INDÍGENAS NO ENTRABAN EN LA JURISDICCIÓN DEL SANTO OFICIO, pues uno de los muchos impedimentos para ser reo de juicio era el de ser "novato en la fe" (Véanse las ordenanzas de Carlos V y de Felipe II: Leyes de Indias, libro I, título 18, ley 17 y libro VII, título I, ley 35. Véanse también la obra "México a través de los siglos" en donde don Vicente Riva Palacio escribe: "Los indios estaban fuera del poder y de la jurisdicción del Santo Oficio" (Tomo II, pág. 428).

     ¿Podrá compararse el Tribunal del Santo Oficio a algunos tribunales actuales del sur de país (sobre todo en Oaxaca hace aproximadamente una década) que capturaban indígenas -para solapar altos narcotraficantes- y que los encarcelaban después de formales un fingido juicio en donde el proceso y la sentencia no eran en la lengua del indígena, sino en Español? ¡Y estamos hablando de la época actual en la cual ya no hay Inquisición!

     La Enciclopedia Espasa-Calpe nos cuenta de algunos casos famosos de defraudaciones, de robo, de usurpación de funciones, de falsificación de documentos, etc., que -de no haber sido por la existencia del Santo Oficio- habrían quedado impunes, como por ejemplo el caso de Juan Pérez de Saavedra (robo al erario público); de "sor" María de la Visitación (quien defraudaba a la gente haciendo fingidos milagros); de Constantino Ponce de la Fuente (bígamo); Antonio Martínez (quien contrajo 14 matrimonios viviendo su verdadera consorte), etc. etc.

     Y es sumamente importante mencionar (queremos llamar la atención en este punto) que LA INQUISICIÓN TAMBIÉN JUZGABA A SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, ASÍ FUERAN ABADES, FRAILES, PÁRROCOS, ETC.

     Algunos casos famosos fueron el proceso de Pedro Cazalla, párroco de Pedrosa, Zamora, en España; fray Domingo Rojas (quien resultó culpable de herejía); los religiosos Bloanco y Almarzo, Pedro Sotelo, la monja clarisa sor Eufrosina Ríos, cuatro religiosos cistercienses, Juan Sánchez, etc. etc. (Enciclopedia Espasa-Calpe, artículo "Tribunal", tomo 64, págs. 367-368).

     También otra fuente imparcial nos dice que la Inquisición tomó procedimientos CONTRA LOS OBISPOS E INCLUSO CONTRA LOS ARZOBISPOS, "por ejemplo la acusación de herejía contra Don Pedro Errante, obispo de Calaor, mientras que el Inquisidor Lázaro perseguía al primer Arzobispo de Granada, D. Fernando de Talavera" (Enciclopedia Británica, tomo 12, págs. 377-383).

     Es pues un gravísimo error pensar que la Inquisición "obligaba a la gente a hacerse católica" cuando ese Tribunal única y exclusivamente actuaba contra los católicos bautizados procesando incluso a altos dignatarios eclesiásticos, lo que viene a demostrar plenamente que ese Tribunal no tenía fines religiosos convenencieros, sino simplemente UN FIN MUY NOBLE Y PLAUSIBLE, DE LOGRAR LA PAZ PÚBLICA.

     Para resumir lo que hemos dicho hasta aquí, citaremos palabras de otra fuente más: "El judío fiel a su religión judía, el moro fiel a su religión mahometana, eran absolutamente respetados y tenían libertad legal no sólo para practicar su religión, sino para transmitirla a sus hijos. Pero el judío que fingidamente se había convertido al catolicismo y luego "judaizaba", sí era castigado. El moro que falazmente entraba en el gremio católico y proseguía en su mahometismo, sí era punido. Con éstos, únicamente con éstos -y no con los judíos y los moros siempre fieles a su credo- era con los que se las había el Santo Oficio. Aquí, como en el caso de los católicos de origen, manifestábase el mismo criterio de vedar y reprimir lo que se estimaba deslealtad, infidelidad, traición". ("La Inquisición en diez sorpresas", Alfonso Junco, pág. 5-6).

b) SE LE ACHACA A LA INQUISICIÓN EL "SECRETO" EN EL QUE SE LLEVABA EL PROCESO.-

 

     En efecto, las denuncias eran secretas y el acusado no se enteraba de quién lo denunció, PERO NO PODÍA SER DE OTRA FORMA, pues indiscutiblemente hubiera dado lugar a venganzas personales y comunitarias. Además no se entiende de qué manera se hubiera llegado a descubrir a los culpables pues NADIE SE ARRIESGARÍA A PERDER LA VIDA a causa de denunciar a alguien. Aún ahora en pleno siglo XXI cuando no hay Inquisición, se usa la "denuncia anónima" que por teléfono puede hacer cualquier ciudadano, sin riesgo de su vida y de su patrimonio y sin embargo nadie le reclama a las autoridades "el secreto" de tal proceder.

     Pero es muy oportuno mencionar que ese procedimiento "secreto" tenía además otras razones de ser:

     1) Se hacía en secreto la denuncia para PRIMERO INVESTIGAR (ES DECIR "INQUIRIR") SI LA ACUSACIÓN TENÍA FUNDAMENTO. En caso de que -después de esa "inquisición"- se descubriese que la acusación no tenía suficiente fundamento, se desestimaba y los papeles de la investigación previa, se quemaban CON EL PROPÓSITO DE "NO COMPROMETER LA FAMA DEL ACUSADO" (Véase Enciclopedia Espasa-Calpe, artículo "Tribunal", subtítulo "Tribunal de la Inquisición", tomo 64, pág. 363).

     2) La acusación secreta debía de ser realizada por parte de dos personas (no se admitía la declaración de uno solo, es importante subrayar esto), pero con el requisito indispensable de ser "gente honrada y de buena fama").

     3) Debían esos dos acusadores presentar demostraciones de la existencia del delito "por referencias personales o por haberlo oído públicamente".

     4) "Eran improcedentes y se desestimaban desde luego las DECLARACIONES ANÓNIMAS O INJUSTIFICADAS (nótese perfectamente esto) y las opuestas al Derecho natural.

     5) "Las denuncias o delaciones falsas eran SEVERAMENTE CASTIGADAS". (Esto también es sumamente importante recalcarlo).

     6) "La pesquisa sólo procedía por DELITOS GRAVES contra la fe, NUNCA POR FALTAS MENORES".

     Todo esto que acabo de exponer, tomado de la Enciclopedia Espasa-Calpe, reduce a polvo las acusaciones de los protestantes actuales acerca del "secreto" de los procesos, pues como ya hemos visto, es indispensable considerar LAS CIRCUNSTANCIAS Y LAS RAZONES A LAS QUE OBEDECÍAN ESOS PROCEDIMIENTOS, que -dicho sea de paso- superan con mucho a algunos de los procedimientos judiciales actuales en donde sucede a veces que una persona es acusada y procesada injustamente y cuando se descubre que hubo error en la condena, simplemente sacan al acusado de la cárcel y le dicen: "Usted disculpe" y quedó aquel individuo totalmente desprestigiado ante la sociedad.

     Para resumir lo anterior de este inciso "b", es importantísimo recalcar unas palabras de la misma fuente que vienen a reforzar lo estudiado: "Para garantizar a los acusadores y testigos contra posibles venganzas y evitar que callasen ante el temor de ellas, se mantenían secretos los nombres de aquéllos, suprimiéndolos en las diligencias que había de conocer el acusado o sus defensores y haciéndoles constar en otras reservadas; PERO ES FALSO QUE FUERA DE ESTO HUBIERA SECRETO EN LAS ACTUACIONES, PUES DEL ESCRITO DE DENUNCIA SE ENTREGABA COPIA ACOMPAÑADA DE SUS JUSTIFICANTES O PRUEBAS Y DE LAS PIEZAS DE AUTOS (incluso las declaraciones) para que el acusado y su defensor pudiesen tachar el procedimiento de fondo o en su forma" (Enc. Espasa-Calpe, Ibidem, Pág. 363).

 

     c) A LA INQUISICIÓN SE LE REPRUEBA EL USO DE LA TORTURA Y LA FORMA "INHUMANA Y CRUEL" CON LA QUE SE TRATABA A LOS REOS.-

 

     Cuando se habla de "la Inquisición", la inmensa mayoría de la gente se imaginan que los tormentos que aplicaba el Brazo Secular, eran los peores que había e incluso piensan que era de lo más fácil hacerse reo de semejantes atrocidades. Y se ha llegado a tal extremo de exageraciones, que hoy en día cuando la gente se entera de algún tormento cruel e inhumano, le aplican de inmediato la palabreja "tormento inquisitorial", como si la aplicación del tormento en épocas pasadas hubiera sido privativo sólo de la Inquisición.

     No hay nada más falso que decir que solamente la Inquisición aplicaba el tormento, pues era EL PROCEDIMIENTO COMÚN EN TODOS LOS TRIBUNALES DEL MUNDO. El Santo Oficio sólo siguió la costumbre universal de aquél tiempo, pero es de suma importancia recalcar que este Tribunal LO SUAVIZÓ MUCHÍSIMO.

     En efecto, para la persona que ha estudiado la Historia a fondo y sin prejuicios, el Santo Oficio fue el Tribunal MÁS BENIGNO de aquél tiempo; y para él, la frase "tormento inquisitorial" no es aumento, sino reducción, no es superlativo, sino diminutivo, en fin, no era crueldad sino relativa templanza en comparación con los tribunales de la época.

     Pero alguien podría preguntarse: ¿Pero para qué aplicar el tormento?. Esta pregunta ("un tanto ingenua" como dijo el historiador Juan José Armendáriz) es muy fácil de contestar: en tiempos de la Inquisición estaba todavía en vigencia el Derecho Romano que establecía que nadie podía ser condenado a muerte, sin haber aceptado su culpa. Pero había otra razón más poderosa, se usaba el tormento para que el reo denunciara a sus cómplices.

     Pero aún así, la Inquisición -como ya dije- suavizó muchísimo los tormentos utilizados para arrancar confesiones. Pero como no acostumbramos hablar sin pruebas, he aquí algunas tomadas de la misma fuente (excepto la primera que lo es de la Enciclopedia Barsa):

     1) "Si había pruebas convincentes, se dictaba sentencia absolutoria o condenatoria. Pero si había duda, se acudía al tormento, que empleaban entonces todos los tribunales. SE APLICABA RARAS VECES, SIEMPRE CON CIERTA CAUTELA, Y NO SE REPETÍA EN UN MISMO PROCESO" (Tomo 9, pág. 21).

     2) "Como las leyes venecianas imponían a los herejes pena de muerte, quiso (el Papa) Pío V suavizar tal cosa, pidiendo que la Inquisición tuviese, como en España, potestad civil; y no pudiendo conseguirlo, regularizó el procedimiento, para que las sentencias fuesen siempre justas" (Tomo 64, pág. 357, columna 1).

     3) "Sus procedimientos (de la Inquisición) tuvieron más de benignos que de severos; y sólo algún contumaz, autor de graves delitos ordinarios plenamente comprobados, fue relajado al Brazo Secular (Ibidem. pág. 357, col. 1).

     4) "Teniendo que ocuparse de la brujería, que las leyes civiles no lograban desarraigar a pesar de aplicarse la pena de muerte y que los inquisidores LOGRARON EXPIRTAR SIN IMPONER PENAS CORPORALES" (Ibidem. pág. 357, col. 2).

     5) "Las Cortes de Monzón de 1564 presentaron ciertas reclamaciones sobre abuso de la jurisdicción del Santo Oficio, PUES TODOS QUERÍAN SOMETERSE A ELLA, POR PREFERIRLA A LOS TRIBUNALES ORDINARIOS". (Ibidem. Pág. 359, col. 1).

     Ahora bien, con respecto a la forma "inhumana y cruel" que según los Evangélicos y demás sectas recriminan a la Inquisición, sigamos escuchando la misma fuente:

     1) "Mandábase al procesado que NOMBRASE DEFENSOR, pudiendo elegir libremente abogado para su defensa" (Ibidem. Pág. 364, col. 1) ¡Y en aquél tiempo no había "Derechos Humanos", lo cual nos indica que aquellas gentes se estaban adelantando muchos siglos a su época!

     2) "En cuanto a éste, prevenían las Instrucciones a los jueces que fueran cautos, circunspectos y caritativos con el reo, interrogándole sin prevenciones ni otros intereses que el de la verdad" (Ibidem. pág. 364) ¿Se parecerá a muchos tribunales de hoy en día en donde el dinero ha tomado el lugar de la verdad?

     3) "Comparecía nuevamente el reo a escuchar su acusación, que se le leía íntegra, deteniéndose en cada artículo de ella, para que lo contestara, dándosele tiempo y libertad para ello" (Ibidem.) ¿Tribunal inhumano?

     4) "También había en cada Tribunal... el Proveedor, que cuidaba de la alimentación de los presos, presentando cuenta mensual al receptor; (había también) médico, cirujano y barberos para la asistencia GRATUITA de los mismos presos..." (Ibidem, Pág. 364, col. 1). ¿Se parecerá a algunas de las cárceles actuales que no cuentan con los servicios con los que contaba la Inquisición? ¡Y eso que ahora contamos con un organismo de Derechos Humanos!

     5) "Además, era preciso, antes de proceder judicialmente, la declaración jurada de dos médicos sobre el estado mental del denunciado... Acordada en firme la tortura, precedía siempre reconocimiento del acusado por los médicos y no se ejecutaba la prueba contra su dictamen... El acto se realizaba en presencia de un médico, QUE DEBÍA HACER SUSPENDER cuando juzgase que podía sufrir detrimento la salud del paciente". (Ibidem. Pág. 363, col. 1, véase también pág. 365, col. 1).

     Cualquier persona que desee consultar las fuentes que estamos utilizando en este estudio, puede hacerlo personalmente en la Biblioteca Municipal que se encuentra situada en el Parque Lerdo de esta ciudad de Chihuahua. La entrada es gratuita y se puede consultar esa Enciclopedia y confirmar lo que estamos diciendo, lo cual parece increíble que en épocas tan remotas, se tuviera tanta consideración a los presos, consideración que ni siquiera en este "siglo de las luces" existe.

     6) "No podía formarse juicio por sólo indicios... es decir, que siempre se requería que los jueces adquiriesen certeza sobre la verdad del delito". (Ibidem. Pág. 363, col. 2) ¡Siguen las sorpresas! Son cosas que la gente por lo general ignora. Pero cuando alguien se da cuenta de la verdad de una cosa y sigue calumniando, tendrá que dar muy duras cuentas ante el juicio de Dios en el último día.

     7) "Los testigos falsos, eran tan severamente castigados como los falsos acusadores (azotes, prisión y galeras)". (Ibidem. Pág. 363, col. 2).

     8) "La prisión no se acordaba sin muy grave motivo, no procediendo por faltas leves, ni aún por sólo blasfemias" (Ibidem. Pág. 363, col. 2). ¡Y vaya que la blasfemia es algo gravísimo contra Dios! (Acordémonos que en aquella época los delitos contra Dios, eran delitos contra el Estado).

     9) "La prisión perpetua en las galeras, prisiones o arsenales del Estado fue también suavizada (por la Inquisición), acordando que la de galeras sólo durase cinco años y se aplicase únicamente a los mayores de 23 y menores de 60 años que tuviesen robustez para soportarla... Sin embargo, el Estado se opuso a la limitación del tiempo en casos de graves defraudaciones al Erario". (Ibidem. Pág. 363, col. 2).

     10) "Desde entonces, (el tormento) fue decayendo, siendo suprimido por la Inquisición mucho tiempo antes de que dejaran de aplicarlo los Tribunales seculares" (Ibidem. Pág. 363, col. 2).

     ¿Dónde está pues -vuelvo a repetir una vez más- la forma "inhumana y cruel" que alegan los sectarios de hoy contra la Inquisición? ¿No supera con mucho el Tribunal del Santo Oficio a muchos tribunales actuales?

d) SE ARGUMENTA QUE LA INQUISICIÓN ERA "ODIADA" POR EL PUEBLO.-

     Nada hay más falso que decir eso. Al contrario, su establecimiento obedecía a un sentir plenamente popular, no únicamente deseado por la Iglesia, sino también por los reyes y dirigentes de las naciones, pero aún más, QUERIDA Y RESPETADA POR TODOS LOS CIUDADANOS. ¿Pruebas? Aquí están:

     1) "...Llegando Carlos II a prohibir que ningún noble ni empleado público gozasen del fuero de la Inquisición, aunque obtuvieren títulos de ésta, lo cual prueba que SE PREFERÍA SOMETERSE A ELLA ANTES QUE A LA AUTORIDAD DE LOS VIRREYES" (Espasa-Calpe, tomo 64, pág. 356).

     2) "En 1559 un grupo de herejes atacó al Tribunal, maltrató al inquisidor Sacoto e intentó quemar el monasterio de Santa María "Supra Minervam" donde estaban los archivos; PERO LOS CIUDADANOS LO IMPIDIERON, Y LOS MISMOS INQUISIDORES PIDIERON Y OBTUVIERON EL PERDÓN DE LOS CULPABLES" (Ibidem. Pág. 356, col. 2).

     3) "Constituía (la Inquisición) una auténtica encarnación democrática. Era avasalladoramente popular. Verdad de tanta evidencia, que la confiesan y proclaman protestantes como Ticknor y Prescott, o heterodoxos como Revilla y Unamuno... Fue Felipe II (identificado con la Inquisición) verdadero demócrata, en el sentido de ser el verdadero exponente de la voluntad de la comunidad popular, del "demos" español". ("La Inquisición en diez sorpresas", Alfonso Junco, Pág. 8).

     Sabiendo todo lo anterior, nos damos cuenta de que las acusaciones de las sectas en contra de la Iglesia Católica acerca de la Inquisición SON SÓLO CALUMNIAS. Y la Biblia condena en forma muy enérgica y terrible a los que hablan calumnias: 

     a) "Los que a vosotros los CALUMNIEN, serán confundidos por Dios" (I Pe. 3, 16).

     b) "El que solapadamente calumnia a su prójimo, YO LO DESTRUIRÉ, dice el Señor" (Sal. 101, 5).

     c) "Yahvé ¿Quién habitará en tu monte santo? ¿Quién habitará en tu tabernáculo?... Todo aquél que NO CALUMNIA con su lengua..." (Salm. 15, 1-3)

e) SE LE ACHACA A LA INQUISICIÓN "LA PENA DE MUERTE".-

 

     La pena de muerte, que con fingida indignación reprueban los pastores protestantes hoy en día, no era otra cosa más que la aplicación de una ley vigente en la inmensa mayoría de los países de la antigüedad y que la Inquisición aplicó "MUY RARAS VECES" y sólo a los reos "contumaces" (Enciclopedia Barsa, preparada con el asesoramiento del cuerpo de redacción de la Enciclopedia Británica, tomo 9, pág. 21-22). Algo muy diferente de lo que publican algunos sectarios en virulentas hojitas y folletos que distribuyen en hogares católicos con el fin de menoscabar su fe y arrastrarlos al protestantismo.

     En la actualidad, en algunos países se castiga con pena de muerte a los terroristas o a los multiasesinos o a los violadores, etc., como lo fue el caso de aquél individuo que en la década de los ochentas, ocultó fragmentos de navajas de rasurar en una gran cantidad de manzanas y otras frutas y las repartió a los niños el día de Halloween. La policía le siguió la pista y lo capturó, pagando su delito con la pena de muerte impuesta por las leyes estadounidenses (murieron desangrados tres niños y muchos sufrieron daños irreversibles). Y como este caso, tenemos muchos otros más que los periódicos se encargan de publicar ampliamente en sus ediciones.

     Algunos de esos casos indignarían hasta al hombre más duro, como lo fue el asesinato de Priscila Lehigh de apenas 7 años de edad, en Nueva York en 1989. Su asesino cobró en ella, lo que Heather (madre de Priscila) le debía "en desprecios" por no haber querido ceder a sus pretensiones amorosas.

     Priscila fue raptada, violada, torturada y su cuerpo fue mutilado por el desalmado asesino, quien envió -en un costal- los restos de la inocente víctima a la casa de Heather.

     La pena de muerte para cierta clase de delitos -repito- lo ven como algo común la mayoría de nuestros contemporáneos, cosa que quizá no se verá bien al correr de los siglos. Pero será poco inteligente el individuo del siglo XXX o XL que vea "ridícula" la pena que aplica la sociedad de hoy a los terroristas o a los multiasesinos. Así mismo es muy poco inteligente aquel contemporáneo nuestro que saca a la Inquisición de su contexto histórico y la ve con ojos modernos y todavía, por si fuera poco, LE INVENTA CARGOS en los cuales ella nada tuvo que ver.

     Toda la gente de la época de la Inquisición -ya lo hemos mencionando anteriormente- estaba de acuerdo con el establecimiento de ese Tribunal pues lo consideraban como salvaguarda de la paz social. Escuchemos por ejemplo lo que nos dice la Enciclopedia Barsa a este respecto: "(El establecimiento de ese tribunal) fue un efecto DEL SENTIMIENTO CRISTIANO del siglo XIII... reflejaba el modo de pensar GENERAL EN TODA LA CRISTIANDAD... Los principios en que se basaba eran entonces UNIVERSALMENTE ADMITIDOS por los teólogos y los canonistas" (tomo 9, pág. 21).

     Además, cualquiera que tenga un ápice de conocimiento histórico, sabe perfectamente que LA COSTUMBRE DE LOS PUEBLOS, ES LO QUE HACE LA LEY, es decir, el sentir general es lo que va poco a poco formando las leyes de cada país, y en aquél entonces, tanto la aplicación del tormento como la de la pena de muerte eran un reflejo del sentir universal, pero algunos protestantes apasionados de hoy en día (me consta personalmente) hasta menean la cabeza burlonamente diciendo: "El Tribunal de la Santísima Inquisición", al mismo tiempo que se persignan para dar más énfasis de desprecio. Y agregan: "Esto es el colmo, mira que matar en nombre de Dios".

     Y decir eso, demuestra tener -además de un gran odio y rencor en sus corazones-, también una ignorancia histórica totalmente crasa, que no conoce ni siquiera los elementos básicos que se requieren racionalmente para lanzar una inculpación de esa naturaleza al Catolicismo. Se olvidan de que "aquél que no refrena su lengua, TIENE UNA RELIGIOSIDAD FALSA" (Sant. 1, 26)

     Es de notarse que sólo se apegan a la letra de la Biblia cuando así les conviene. ¿Por qué no mencionan que Dios mismo permitía que las autoridades de su pueblo elegido aplicaran la pena de muerte a todo aquél que infringiera la ley del sábado (Núm. 15, 32-36)? ¿Por qué no reconocen que está dentro del plan de Dios el hecho de que las autoridades gubernamentales fueron constituidas (véase Rom. 13, 1ss) precisamente para que realicen la función de "ministros enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien" (I Pe. 2, 13-14)?

     En los casos de la aplicación de la justicia civil, Dios da plena libertad al hombre para que éste administre esa justicia humana como mejor pueda y con los medios y conocimientos que tenga a la mano.

     Así pues, las autoridades gubernamentales (en este caso "el Brazo Secular" y aquí se incluye obviamente a las autoridades actuales de nuestros gobiernos), fueron constituidas PROVIDENCIALMENTE (según la clara enseñanza de San Pedro) para desempeñar su función de impartir la justicia en la sociedad.

     Y nótese muy bien que hablamos de "autoridades civiles" en la Inquisición, no de las autoridades eclesiásticas. Recordemos: "Se aplicaban las penas, tanto canónicas como seculares que merecían los reos; PERO NUNCA LA DE MUERTE, pues los inquisidores, como eclesiásticos, no podían, no sólo imponerla, sino pedirla. Cuando un delincuente se encontraba en este caso, era relajado al Brazo Secular, es decir, entregado a la justicia secular para que ella impusiera y ejecutase la pena". (Enc. Espasa-Calpe, tomo 64, Pág. 365). Y la misma fuente, insiste en otra parte: "(Las penas) fueron de dos clases: eclesiásticas y seculares, correspondientes a la jurisdicción mixta de sus jueces; pero entre ellas no figuró nunca la de muerte, que sólo imponía y ejecutaba el poder civil" (Ibidem. Pág. 366).

     Otra cosa muy importante que es necesario agregar aquí, es lo que se refiere al hecho de que generalmente se cree que los eclesiásticos inquisitoriales llevaban una vida regalada, tranquila y sin zozobras, que se la pasaban solamente condenando gente. Esto es otra vil calumnia, pues ellos también eran víctimas de venganzas y de odios de parte de los familiares de los reos o de los reos mismos. Escuchemos a las enciclopedias:

     a) "Poco después fue nombrado inquisidor general en Lombardía fray Pedro, que murió junto con otro dominico, asesinado por los herejes, siendo elevado a los altares (San Pedro Mártir)". (Espasa-Calpe, artículo "Tribunal", tomo 64, pág. 356).

     b) "...Distinguiéndose el inquisidor fray Pagano de Pérgamo, igualmente asesinado por los herejes (1277)." (Ibidem. Pág. 357, col. 1)

     c) "Ya hemos indicado que en Hungría y Polonia perecieron a manos de los herejes sus primeros inquisidores, que fueron cruelmente martirizados (el obispo Juan murió apedreado y el obispo Nicolás fue desollado vivo); y la misma suerte corrió el inquisidor de Praga, Juan Eschenfeld, que después de predicar en un Viernes Santo, recibió la visita de un hereje que, fingiéndose convertido, le dijo deseaba retractarse, para lo cual le condujo a su celda, en donde fue cosido a puñaladas por el falso penitente" (Ibidem. Pág. 357, col. 2).

     d) "En 1559 un grupo de herejes atacó el Tribunal, maltrató al inquisidor Sacoto e intentó quemar el monasterio de Santa María "Supra Minervam". (Ibidem. Pág. 356, col. 2)

     e) "Se produjeron algunas agitaciones por los judaizantes, siendo asesinado el inquisidor Pedro de Arbué (15 de Sept. de 1485) santo y pacífico sujeto, que mereció ser elevado a los altares". (Ibidem. Pág. 359).

     Viendo así todas las circunstancias, ¿piensa el amable lector que los inquisidores llevaban una vida "tranquila y pacífica" nomás condenando gente? Al contrario, fueron religiosos que MUY A SU PESAR, tuvieron que desempeñar el penoso cargo de policía, que los mantenía en constante zozobra pues estaba en riesgo su vida.

     f) SE LE REPRUEBA A LA INQUISICIÓN LA CONFISCACIÓN DE LOS BIENES DE LOS REOS Y DE "ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO" DE LOS INQUISIDORES.-

 

     En esto, como en la mayoría de los aspectos de la Inquisición, hay mucha ignorancia entre la gente. El cargo generalmente viene de algunos profesores de escuelas de Educación Media y Superior que generalmente tienen una mente muy predispuesta a achacar a la Iglesia cuanto pueden, en tanto que sus alumnos toman su "enseñanza" como venida de lo alto y se tragan cuanta mentira se le ocurre decir al profesor, sin tomarse la molestia de verificar, de investigar, de hojear Enciclopedias para saber si aquello fue realmente como se lo están enseñando.

     Veamos cuál es la verdad acerca de los bienes que eran decomisados a los culpables de algún delito y a qué se les destinaba:

     a) "La confiscación de bienes fue también dulcificada, pues era sólo de las rentas y durante cuarenta años, pasados los cuales las recobraba el hereje o sus herederos; y se deducía lo necesario para que el reo viviese y atendiese a su familia. Los bienes enfitéuticos y fideicomisos se devolvían a quienes de derecho correspondiesen; y de la confiscación se exceptuaban los bienes dotales y parafernales (patrimoniales). Aún así limitada, sólo se aplicaba a los reos pertinaces; y si estos tenían hijos católicos o, por morir sin sucesión, les heredaban parientes católicos, no tenía lugar o CESABA EL EMBARGO. Los bienes eran retenidos, NO POR LA INQUISICIÓN, SINO POR EL FISCO, para con sus rentas atender a diferentes gastos. Entre estos figuraban una suma prudencial para las costas (trámites y papeleo) de justicia, manutención y vestido de los presos pobres... Una tercera parte del sobrante de las confiscaciones destinóse a reparación de cárceles; y con el resto se construyeron muchos hospicios y hospitales. Los receptores DE LA REAL HACIENDA, llevaban minuciosos monetarios y cuentas de los bienes, rentas y gastos" (Espasa-Calpe, tomo 64, pág. 367).

     En muchísimos casos actuales ni siquiera se cumple una mínima parte de lo que se cumplía en tan lejana época que carecía de la "justicia perfeccionada" que tenemos hoy.

     Así pues las acusaciones de algunos profesores sin ética ni moral son mentiras que enseñan a sus alumnos ¡Es irónico que el cargo lo levanten precisamente "profesores", que deberían conocer a fondo y sin prejuicios la materia que imparten! ¿O quizá hay una buena dosis de maldad en todo ello?

     Con respecto al "enriquecimiento ilícito", lo que sigue es de extraordinaria importancia para nuestro estudio:

     a) "Los consejeros tenían sueldos que hoy parecerían ridículos por lo mezquinos" (Ibidem. Pág. 361).

     b) "Tenían los jueces el tratamiento de Señoría... y no podían ausentarse de la población en los días de Tribunal, estándoles prohibido severamente admitir dádivas ni regalos de ningún género, tomar sirvientes penitenciados, acumular dos sueldos y aceptar comisión o cargo alguno sin licencia del inquisidor general". (Ibidem. Pág. 362). ¿Se parecerá a los tiempos actuales en los que "con dinero baila el perro"?

     c) "Las remuneraciones del personal de la Inquisición fueron muy pobres; y si bien se aumentaron en 1567, un juez tenía 2,941 reales anuales y la mitad más para ayuda de costas, siendo menores los sueldos de los demás funcionarios" (Ibidem. Pág. 362).

     ¿Qué "enriquecimiento ilícito", pudo haber habido con esa legislación inquisitorial tan estricta? ¿De qué bienes podían apropiarse los inquisidores si junto con ellos -y formando parte del mismo Tribunal estaban presentes los representantes del Estado? ¿Cómo podía el Inquisidor General tomar algo sin que nadie se diera cuenta, cuando el Tribunal lo formaban: consultores, calificadores, notarios del secreto, notarios de actas, notarios del juez de bienes, receptores, nuncios, proveedores, médicos, capellanes, etc? (Ibidem. Pág. 362, col. 1 y 2).

g) SE LE RECRIMINA A LA INQUISICIÓN QUE "PROPICIÓ EL ATRASO DE LA CULTURA Y DE LAS ARTES".-

 

     Otra objeción más, pero esta vez se le inculpa casi exclusivamente a la Inquisición Española de haber estancado el progreso tanto económico como intelectual y artístico bajo el gobierno -entre otros-, de los reyes católicos Fernando e Isabel.

     Es ridícula esta inculpación que viene de protestantes como Prescott, que dicen que España fue -en la época inquisitorial- un país de ignorancia y obscurantismo totales en las ciencias, artes y letras, cuando la realidad de las cosas es que fue precisamente todo lo contrario.

    En efecto, con respecto a las ciencias: ¿No fue la época de la Inquisición cuando la Reina Isabel, ayudada por Fr. Diego de Deza y del cardenal Pedro González Mendoza, patrocinó la empresa de Cristóbal Colón con la cual le fue posible descubrir el Continente Americano?

   Con respecto a las letras: ¿No fue acaso esa la ÉPOCA DE ORO en la que descollaron personajes tan insignes como Juan Vives, Domingo de Soto, Francisco Suárez y Francisco de Victoria y la satírica de Mateo Alemán o la de Francisco de Quevedo?

   Con respecto a las artes: ¿No fue la época de las obras maestras de Lope de Vega, los Dramas de Calderón y excelsos trabajos de Rivera, Velázquez o El Greco? Y en Teología, Filosofía, Derecho ¿Cómo dejar de mencionar a Fray Bartolomé de las Casas, Juan de Mariana, etc. etc., y un larguísimo etcétera?

h) A LA INQUISICIÓN SE LE ATRIBUYE UN NÚMERO ASTRONÓMICO DE VÍCTIMAS.-

 

     Ciertamente que una de las calumnias más socorridas por los enemigos del catolicismo es la de culpar a la Inquisición (sobre todo a la Española) de cifras demasiado elevadas de gente condenada a la pena máxima.

     Muchos historiadores que han desarrollado en sus obras los temas de la Inquisición en España, han cometido el error de basarse en los datos que proporciona el sacerdote apóstata Juan Antonio Llorente, quien después de disgustarse con la Iglesia, cometió una serie de delitos eclesiásticos por lo cual fue excomulgado.

     En venganza, él se adueñó de los archivos inquisitoriales pues él había sido el archivista del Tribunal y ahí escribió su falsa obra titulada: "Historia Crítica de la Inquisición" en la que falsificó todo (incluso los datos del número de víctimas) con el fin de desprestigiar a la Iglesia y hacerla odiosa ante el pueblo. Después de terminar su obra, QUEMÓ LOS ORIGINALES de los archivos y publicó su libro.

     Llorente hace subir el número de víctimas a 31,912 que -según él- fueron declarados culpables por la Inquisición en España y ejecutados por la autoridad civil, entre los años de 1478 a 1800. Pero siendo la Historia una CIENCIA, no puede ser engañada tan fácilmente por gente falsa y parcial como Llorente y así vemos que las Enciclopedias, NO CONCEDEN CRÉDITO a los palabras del sacerdote apóstata:

     "Se ha exagerado el número de procesos incoados por la Inquisición. Así, Llorente dice que sólo el Tribunal de Sevilla instruyó 21,000 en 1481, de los cuales resultaron quemadas 2,000 y otras tantas estatuas. Compréndese QUE ESTO ES UNA FANTASÍA, producto del odio de Llorente contra el Santo Oficio o de confundir los acogidos al tiempo de gracia con los encausados. El número de herejes quemados por la potestad secular casi no fue durante todo el tiempo que duró la Inquisición mayor del que Llorente atribuye a solamente al Tribunal de Sevilla en dicho año" (Enc. Espasa-Calpe, tomo 64, págs. 367-368),

     Así, podremos constatar que ninguna obra enciclopédica se basa en los exagerados datos de Llorente. La Británica nos dice que fueron 2,000 durante la época de Fray Tomás de Torquemada (Inquisidor General), mientras que Llorente nos da una cifra muchísimo mayor a esa, por lo que deducimos que el sacerdote apóstata sería lo que sea, menos un historiador imparcial y verídico.

   Si no, entonces la pregunta se hace obligada: ¿POR QUÉ QUEMÓ LOS ARCHIVOS, muchos de los cuales hechos a puño y letra de Torquemada? ¡Qué lástima que se haya desecho de los originales, porque así NO NOS PUEDE COMPROBAR las exageradas cifras de su "Historia"!

     Además, nótese el vano esfuerzo de Llorente de hacer aparecer odiosa la Inquisición, cuando ésta no era la que ejecutaba las sentencias de muerte (nos lo dice claramente la Enciclopedia Británica) sino la "potestad civil" o "Brazo Secular". Sin embargo, logró al menos en parte su objetivo, pues muchos abrazaron el Luteranismo que se infiltró secretamente a España, sobre todo en Sevilla.

     Con respecto a la Inquisición en México, la cual duró casi TRES SIGLOS, también se ha exagerado el número, pero invitamos igualmente al lector a investigar, sobre todo en historiadores no católicos, para que no quede duda de la veracidad de los datos.

     ¿Cuántos calcula usted, estimado lector, que hayan sido los condenados por la Inquisición en México en más de 300 años (tres siglos) de existencia?

Pensemos un número. ¿Te gustaría a usted ponerse los zapatos de Llorente y calcular unos 20,000? ¿Te parecen muchos? ¿Tal vez 10,000? Pues no. ¿5,000? ¿2,000? Pues tendremos que irnos mucho más abajo. ¿500? ¿100?

     Pues ASÓMBRASE ESTIMADO LECTOR, FUERON 43 PERSONAS en la inmensa distancia de tres siglos. He aquí la lista por años:

                            Año de 1527 = 1

                            Año de 1529 = 2

                            Año de 1539 = 1

                            Año de 1574 = 2

                            Año de 1575 = 1

                            Año de 1579 = 1

                            Año de 1596 = 9

                            Año de 1601 = 3

                            Año de 1606 = 1

                            Año de 1649 = 13

                            Año de 1659 = 6

                            Año de 1678 = 1

                            Año de 1699 = 1

                            Año de 1715 = 1

     En estas cifras (que varían muy poco de un historiador a otro) es en las que -por lo general- están de acuerdo la mayoría de los historiadores del México antiguo (como García Icazbalceta, Mariano Cuevas, González Obregón, Toribio Medina, etc), dan un promedio de apenas ¡¡UN AJUSTICIADO CADA SIETE AÑOS!!.

     Y nótese que por ejemplo de 1540 a 1573 son 30 años en los que no hubo ningún ajusticiado. Y de 1607 a 1648 son 48 años y tampoco hubo ningún ajusticiado.

     Sin embargo, lamentablemente muchos pastores protestantes comparan a la Inquisición en México con los sacrificios humanos de los Aztecas en la Epoca Prehispánica. ¡Que Dios perdone su lengua calumniadora, porque por cada palabra que hable ha de dar muy duras cuentas ante el trono de Altísimo!

 

6.- LAS CÁRCELES INQUISITORIALES.-Índice

 

Mucho se ha dicho también de la cárceles de la Inquisición, se han creado fantasías y leyendas en el sentido de que eran calabozos subterráneos ("mazmorras") obscuros, insalubres y hediondos, en donde se encontraban aparatos de tormentos como los péndulos, la gotera, la sierra, etc., de donde han tomado inspiración los creadores de noveluchas de mala muerte.

     Pero en este punto, abundan los testimonios de historiadores contemporáneos a Torquemada, que nos pintan un cuadro totalmente diferente, escuchémoslos:

     a) "Eran cuartos cuadrados, con bóvedas blancas, limpios y claros por medio de una ventana con su reja; todos las mañanas se abrían las puertas desde las seis hasta las once a fin de que entrase el aire y se purificase la atmósfera. Los presos podían andar por ellas y estaban bien alimentados, haciendo tres comidas al día, siendo los alimentos propios y acomodados a la complexión de cada uno, y estando, el que no tenía bienes, tan bien tratado como el más rico"

      (Esto último lo transcribe la Enciclopedia Espasa-Calpe, de un manuscrito de Melchor de Macanáz en su obra "Defensa crítica de la Inquisición" famoso individuo que estuvo preso en una cárcel inquisitorial de Sevilla y escribió sus experiencias vividas ahí).

     b) "Muchísimos pobres inocentes quisieran para habitar de continuo las estancias que sirven a la seguridad de estos culpados".

     (Esto lo dice el historiador español P. Francisco Alvarado, quien junto con Alcamá (también historiador) comparten la misma opinión.

     c) Veamos ahora lo que dice otro testimonio, el famoso historiador Cappa, en su obra "La Inquisición Española", quien en una de sus obras mencionada por la misma fuente que venimos refiriendo, nos dice que las celdas eran individuales e independientes... A los presos se les permitía ser visitados por sus familias y criados, el abogado, el médico, las personas honestas y aún los extraños; pero no las visitas de puro pasatiempo y las de sus compañeros... En cada celda había cama, ropa limpia, silla, mesa y algunos libros devotos. Los reos eran visitados continuamente por sus jueces (una vez al mes, de oficio, y otras por benevolencia), velando siempre sobre la asistencia y comodidad; y antes de partir el reo a su destino, se le obligaba a declarar bajo juramento acerca de los defectos que hubiese notado en el trato, para remediarlos.

     Estimado lector: ¿se parecerán las cárceles inquisitoriales a muchas de las nuestras de nuestro flamante siglo XXI?

     En lo que respecta a los "instrumentos de tortura", tenemos un testimonio valiosísimo, pues se trata ni más ni menos ¡que de Juan Antonio Llorente!, quien en una de sus obras, no tuvo más remedio que admitir: "Suponen asimismo algunos escritores que a los presos se les oprimía con grillos, esposas, cepos, cadenas y otros géneros de mortificación; pero tampoco es cierto, fuera de algún caso raro, en que hubiese causa particular. Yo vi poner esposas en las manos y grillos en los pies, en el año 1790, a un francés, natural de Marsella; pero fue para evitar que se quitase por sí mismo la vida, como lo había procurado, y aún después de todas aquellas precauciones y otras varias, lo consiguió".

    ¿Qué te parece? ¡EL TESTIMONIO DE UN SACERDOTE APÓSTATA!!! Quiere decir, desde luego, que todo lo que dijo indiscutiblemente es cierto, porque bien pudo haber escrito otra cosa muy diferente llevado por su bien conocido odio contra la Iglesia Católica.

     Pero aún suponiendo que se le hubiera ocurrido escribir en contra, habría sido desmentido inexorablemente por sus contemporáneos, pues otro historiador (Mesonero Romanos), nos cuenta que "En 1820 el pueblo forzó las puertas de la Inquisición, ávido de encontrar las horrendas señales de tormentos y las víctimas desdichadas de aquel Tribunal, nada absolutamente halló que indicase señales de suplicios; y cuando algunos generales franceses (como Beliard), engañados como el pueblo, pretendieron lo que éste y visitaron las cárceles inquisitoriales, quedaron decepcionados y se llamaron a engaño".

     Eso ocurrió en 1820 y Llorente murió en 1823, por lo que deducimos que si Romanos hubiera escrito mentira, hubiera sido asimismo desmentido por Llorente a quien sólo le faltaba un pretexto para lanzar diatribas contra la Iglesia.

 

7.- LAS INQUISICIONES PROTESTANTES.-Índice

 

Cuando se habla de la Inquisición, de las torturas, de las condenas a muerte, etc., la gente por lo general piensa torpemente en achacar a la Iglesia Católica EN FORMA EXCLUSIVA Y PRIVATIVA todo lo malo que creen encontrar en ese famoso Tribunal.

     Es totalmente injusto pensar de esa forma, ya que cuando nació el protestantismo, las diferentes sectas, también tuvieron sus "inquisiciones", las cuales  SÍ FUERON VERDADERAMENTE INJUSTAS.

     a) Por ejemplo, Juan Calvino, corifeo de Lutero, derrocó al Catolicismo en Ginebra y dio forma a su propio Credo, gobernando en esa ciudad con un despotismo que rebasa todo límite, "hasta el grado de tener el placer de ver quemarse vivo a Miguel Servet en 1553". ("Diccionario de Religiones, tomo 3, pág. 86). Por cierto son de Calvino las sombrías palabras: "Se examinará (a Servet) y, o yo podré poco, o no le dejaré partir con vida". Preguntamos al amable lector: ¿Se parecerá esta "Inquisición" al Tribunal católico del Santo Oficio el cual sólo declaraba si un reo era culpable o no y luego era enviado al poder civil?

     En las inquisiciones protestantes no había proceso, derecho de apelación, abogado defensor, médico, ¡NADA, ABSOLUTAMENTE NADA!!!.

     b) Isabel I de Inglaterra: "A partir de 1563 comenzó a adoptar las más duras medidas contra los católicos y aún contra los disidentes de la confesión anglicana. El Parlamento de aquel año impuso el juramento de supremacía a muchas personas que hasta entonces habían estado exentas, castigando la  negativa con la pena de muerte; además, aprobó 39 artículos, que contenían el cuerpo de doctrina oficial de la Iglesia anglicana". (Espasa-Calpe, Art. "Isabel", Pág. 2025).

     c) Martin Lutero, provocó una guerra en la que murió muchísima más gente que la que condenó la Inquisición en todos los siglos de su existencia: "Entretanto, los escritos de Lutero habían producido otros resultados no menos temibles para la prosperidad social de su patria que para su tranquilidad religiosa: entre ellos figura en primer término la Guerra de los Campesinos". (E. Calpe, "Lutero, Martín", Pág. 874). Esta fuente enciclopédica nos expone la calidad moral del iniciador del protestantismo.

     d) Enrique VIII, fundador del Anglicanismo, "inicia en Roma los trámites para divorciarse de Catalina (él quería casarse con Ana Bolena), pero la Santa Sede se niega en absoluto a autorizar este divorcio, cosa que enfurece al rey... Esta declaración hace que el rey rompa definitivamente con la Iglesia Católica... En 1536, enamorado de Juana Seymour, declara adúltera a Ana Bolena y la manda decapitar, quedando así nuevamente libre para casarse con Juana... Al morir Juana Seymour, contrae nuevo matrimonio, ahora con Ana de Clevés... Pronto, sin embargo, repudia a Clevés para casarse con Catalina Howard... Antes de esto había ya hecho decapitar a Tomás Moro... Esto sucedía el año 1535 y ese mismo año mandó decapitar al obispo de Rochester... Finalmente, acusada Catalina Howard de infidelidad conyugal, la manda decapitar y se vuelve a casar, ahora con Catalina Parr, la única que sobrevivió a su marido, muerto en 1547..." ("Estudios de la Teología del Protestantismo", Francisco Silva D., Pág. 50-52).

      Ya para finalizar este estudio, quisiéramos recalcar de una manera muy especial, que LOS CATÓLICOS NO NEGAMOS el hecho de que -a lo largo de la Historia- se hayan presentado algunos casos de abusos e irregularidades en algunos procesos e incluso que tal vez se haya cometido alguna injusticia (como por ejemplo el proceso fincado a Miguel Hidalgo, el cual por cierto incluyó la excomunión al Padre de la Patria, sin embargo no tuvo en absoluto ninguna validez pues no fue ratificada por el Papa, requisito indispensable para que una excomunión sea válida cuando se trata de un dignatario eclesiástico), pues aún los mismos inquisidores no eran sino simples seres humanos que pudieron haber cometido sus errores o pudieron haberse dejado llevar por la ambición o por la maldad.

     Sin embargo, esos casos eran muy raros y es de notarse las Enciclopedias más famosas a nivel mundial es rarísimo que mencionen el caso de algún abuso, pues la ley señalaba que si un eclesiástico cometía una injusticia, recibía sanciones muy estrictas que iban desde penas canónicas hasta la suspensión definitiva de sus funciones.

     Hace algunos años, un hombre reconocido mundialmente por católicos y no católicos por su excelsa santidad -me refiero al Papa Juan Pablo II- mencionó al finalizar el siglo XX el famoso "Mea culpa" por los errores que el catolicismo haya cometido a través de la Historia.

     No tardaron los protestantes de todo el mundo en criticar las palabras del Papa en el sentido de que él "estaba reconociendo" que los hechos históricos en los que tuvo que ver la Iglesia (entre ellos la Inquisición) fueron un "error" y un "pecado" del cual él como jefe del catolicismo y en nombre de éste se estaba disculpando.   

      Casi inmediatamente empezaron a aparecer hojitas en las que se recalcaba que "el Papa está reconociendo los graves pecados y los infames errores que cometió el romanismo en épocas oscurantistas". ("¿Cómo puedo ser salvo?", hojita de propaganda de la "Iglesia del Nazareno", Pág. 2).

     PERO NO HAY NADA MÁS FALSO QUE ESO, pues él se refería (por ejemplo en el punto de la Inquisición) a esos casos extraordinarios a los que nos estamos refiriendo en este apartado, es decir, en los que pudo haber habido algún pecado o injusticia de parte de los inquisidores o de los católicos en general y no precisamente a la institución misma de la Inquisición.

     ¿Cómo podría "pedir perdón" el Papa por el establecimiento de una institución que era una de las bases en las que se fincaba la construcción de la sociedad de aquél tiempo? Es como si alguien descubre que un cartero del siglo XVIII se robaba las cartas, es ilógico que hoy alguien pida perdón por el Servicio Postal de aquella época.