De bautista del sur a agnóstico, a ateo, a católico:
¡en casa al fin!

por Jay Damien

Eran vacaciones de verano, y estaba de nuevo en la casa de mi abuela, en su cuarto, mirando a unas cuentas negras en un plato verde de vidrio. Aquellas misteriosas cuentas. Yo me sentía muy atraído a ellas pero no me atrevía a tocarlas. Cada noche mi abuela tomaba aquellas cuentas del lugar donde estaban. Sus ojos cerrados y sus labios murmurando mientras que el círculo de cuentas lentamente se movían a través de sus dedos al ritmo de su mecedora.¿ Qué significaba eso?¿ Que estaba haciendo? Yo sólo miraba. Estaba seguro que ella estaba haciendo algo católico...

 

Siempre supe que mi abuela era católica y que mi familia era Bautista del Sur, pero ella nunca dijo una palabra sobre la Iglesia Católica -sólo una vez cuando yo le pregunté: ¿porque eres católica? Mi abuela respondió: "la Iglesia Católica fue la primera iglesia, entonces ¿por qué no puede ser la Iglesia verdadera?" Siempre recordaría estas 15 palabras, dichas cuando yo tenía siete u ocho años de edad...

 

Crecí en Arizona, y mi abuela católica vivía a 1100 millas de distancia. Yo no pensé que ella se diera cuenta de la influencia que ella y sus cuentas tuvieran en mi vida muchos años después. Mis abuelos paternos también eran Bautistas. Sólo cinco millas lo separaban a ellos de mis abuelos católicos, pero las diferencias religiosas formaban un abismo de la profundidad del Gran Cañón entre ellos. Las corrientes de conflicto religioso eran fuertes bajo la superficie de nuestras relaciones familiares- un constante amago de guerra estaba ocurriendo-. Mis parientes católicos rezaban por mi madre y su familia en silencio, pero los bautistas trataban de inocularme contra lo que ellos pensaban como la plaga del catolicismo criticando a la Iglesia y asegurándose de que yo leyera suficiente literatura de este tipo: "porque soy un predicador y no un sacerdote", Cuando yo crecí más cuenta que mi –una vez católica- madre era el centro del conflicto.

 

Como niño pensé que el mundo estaba dividido en bautistas, quienes tenían la razón, y católicos, quienes no la tenían. Pero cuando me hice más grande, mi paz espiritual fue molestada cuando me di cuenta que mis amigos eran presbiterianos, congregacionalistas, luteranos, metodistas, o alguna otra denominación de bautistas, y nuestras creencias eran diferentes. "¿creen en la Biblia?" Yo preguntaba. La respuesta era siempre, "si, por supuesto."

 

Esto finalmente provocó que una pregunta me quemara por dentro, y como adolescente, se le hice a mi pastor: "¿porque hay tantas diferentes iglesias, todas basadas en la misma Biblia? ¿Cómo puedo estar seguro cuál tiene la verdad?" Él me aseguró que si yo pedía al Espíritu Santo que me guiara, con un corazón siempre sincero, entonces el espíritu me guiaría a la correcta interpretación de las escrituras. "Pero," insistí, "si el Espíritu Santo esta guiándonos a todos, ¿por qué la gente alcanza diferentes conclusiones? Nosotros estamos siempre buscando sinceramente la verdad." Su respuesta refirió que yo necesitaba ser bautizado otra vez. Así que me sumergí bajo las aguas por segunda vez.

Pero la pregunta me seguía rondando. Estudié las doctrinas de las diversas iglesias protestantes, en comparación con las Escrituras. Empecé a darme cuenta que las palabras de una sola página se podían interpretar de muchas maneras y empecé a creer que Dios había jugado una cruel broma a la humanidad. Él nos dio un libro como una sola regla de fe y práctica, entonces esperaba de nosotros que entendiéramos por nosotros mismos lo que teníamos que creer y cómo deberíamos conducir nuestras vidas. Él nos había dejado desolados, después de todo.

Con la edad adulta me quedo la certeza de que la verdad cristiana, si es que existe en absoluto, no puede ser conocida con certeza. Se trata de un juego de adivinanzas.

Pero el cristianismo es una religión revelada. ¿Qué entonces, había revelado Dios? Yo crecí en la comprensión de que se trataba de una cuestión de elección múltiple, y que todas las respuestas eran correctas. Yo tenía mis creencias de lo que la biblia significaba, las cuales estaban en conflicto con las creencias sinceramente sostenidas por otros cristianos “creyentes de la biblia”. Después de muchos años problemáticos, me salí de los Bautistas del Sur. Era la única cosa lógica que podía hacer. Yo llegué a la conclusión de que” todas las denominaciones están basadas en la misma Biblia pero ninguna de ellas se ponen de acuerdo; y ya que no hay manera de que alguien pueda saber cuál de ellas tiene la verdad; entonces la “verdad” no tenía un significado objetivo en la religión.”

 

La verdad relativa no me interesaba, no estaba dispuesto a jugarme la vida en ella. Razoné que si no podíamos saber con certeza lo que Dios había revelado, entonces ¡cómo podíamos creer que existía un Dios! Y ¡qué diferencia habría si Él no existía, ya que la opinión sobre lo que él quería que yo creyera y como yo debería creer era todo lo que el cristianismo ofrecía! Así que me convertí en agnóstico y eventualmente me moví al ateísmo-y creía lo que yo quería creer y hacer como me placía.

Yo tenía tal aversión a la Iglesia Católica, que nunca considere buscar dentro de ella. Yo la había amontonado con todas las otras tendencias del tipo "hágalo Ud. mismo". Y fue entonces, cuando el padre Emmett McLoughlin dejó la Iglesia Católica y la noticia se divulgó desde la portada de mi periódico de mi pueblo natal. El empezó a hablar sobre las maldades del catolicismo en iglesias bautistas locales y presentó su libro, "People's Padre", en la biblioteca pública. Yo estaba cautivado por sus palabras y recordando cuanto había sido bendecido toda mi vida cuando mi madre dejó la Iglesia Católica antes de que yo naciera. Compré el libro como un regalo de gracias hacia ella. Y lo leí.

Algo sobre el libro me conmovió, pero no pude definir qué era. Y alguna "cosa" -ahora sé que fue el Espíritu Santo- me impulsó a volver a la sección de religión de la biblioteca de la ciudad muchas veces. Allí, en los estantes de la biblioteca, encontré una cristiandad diferente a la que yo había conocido como protestante. Encontré la historia de una Iglesia visible fundada por Cristo, una Iglesia que precedió al Nuevo Testamento, lo escribió y era su legítimo intérprete.

 

Al principio, mi lectura era el resultado de interés intelectual, así como me había interesado conocer sobre el budismo, hinduismo, taoísmo, y todas las religiones del mundo. Pero cuando empecé a estar en desacuerdo con escritores anticatólicos como Paul Blanshard, cuyos libros ocupaban el mismo estante de la biblioteca, noté que estaba en tierra peligrosa. Me había parado en el campo magnético de la fe católica y estaba siendo arrastrado hacia la Iglesia. Mi reacción fue un enfático ¡No! Ya era un ateo profeso y convertirme en un católico era abominable para mí. Pero continué leyendo, fascinado, complementando los libros de la biblioteca con otros encontrados en una librería católica. Yo me aseguraba que sólo era curiosidad intelectual. Pero esta es una Iglesia cristiana que no deja al individuo decidir lo que debe creer. Esta iglesia era un maestro con autoridad que decía ser el depositario de la auténtica Revelación Cristiana - de "la fe que fue entregada una vez por todas a los Santos" (Judas 3) -¡y ha tenido la continuidad de la historia para demostrarlo!

La primera sacudida fue mi descubrimiento de la historia de la Biblia. Nunca se me había ocurrido como protestante preguntar cómo habíamos adquirido la Biblia. Al enterarme que la Iglesia primitiva había existido por siglos antes de que el canon del Nuevo Testamento fuera definido fue un shock. Todos los mártires cristianos de los primeros cuatro siglos Anno Domini había ido a su muerte sin conocer el Nuevo Testamento. Si la Biblia es la única regla de fe, ¿cómo iban a saber que creer sin ésta?

Me enteré de que muchos escritos acerca de Jesús se distribuyeron entre las iglesias locales en los primeros siglos, llevadas a mano por los viajeros, y que no poseían la "Biblia" completa, -tal como la conocemos hoy- de hecho la Biblia no existía. Nadie sabía cuál de esos muchos, muchos escritos era escritura y cuál no, hasta que el canon fue fijado por la Iglesia Católica en los concilios de Roma (382), Hippo (393) y Cartago (397). Y no existen originales de las escrituras. La Biblia ha llegado a nosotros a través de copias, y copias de copias - no se sabe cuántas generaciones de ejemplares - todos realizados por manos católicas. . ¿Cómo puede estar seguros los cristianos que las copias fueron fieles a los originales? La respuesta es inquietante: sólo por la autoridad de la Iglesia Católica. Aún más preocupante - sólo los originales son la "palabra infalible de Dios" - no las copias, y ciertamente no las traducciones.

Me sentí traicionado. Pensé que mis maestros de "Sola Scriptura" sabían o debían haber sabido esto, y deberían habermelo dicho. Comencé a preguntarme si yo no me hubiera convertido en un agnóstico o ateo si hubiera conocido estos hechos históricos básicos. Fue la primera grieta en mi concha atea. Al continuar leyendo, descubrí la literatura cristiana primitiva. La Didaché, por ejemplo, es más antigua que algunos de los escritos del Nuevo Testamento. Su nombre completo es La Enseñanza de los 12 Apóstoles, y era usada por la Iglesia primitiva para instruir a adultos paganos convertidos. La Didaché dice: "En el mismo día del Señor, reunidos en comunidad para romper el pan y dar gracias; pero primero confiesa tus pecados para que su sacrificio sea puro… su sacrificio no debe ser manchado." ¿Sacrificio? ¡Ninguna Iglesia protestante ofrece sacrificio. Esto tiene que referirse al sacrificio de la Misa!

Además, la posición Bautista sobre "sólo inmersión " se derrumbó cuando leí: "bautizar como sigue... verter agua sobre la cabeza tres veces en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo." Inmersión y perfusión (verter) fueron enseñados por los Apóstoles! Leí a los otros Padres de la Iglesia y descubrí que la Iglesia primitiva era claramente católica. Estaba todo lo de la primacía de Pedro, la Confesión, la Señal de la Cruz. Cuando San Ignacio de Antioquía († 110 DC), estudiante de San Juan el Apóstol, se refirió a la Eucaristía como "... la carne de nuestro Salvador Jesucristo" Sabía que era no sólo un símbolo, y que el sexto capítulo de Juan significa exactamente lo que dice.

Conocí al cardenal John Henry Newman a través de su Apología Pro Vita Tu y Ensayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana. Newman escribió: "Profundizar en la historia es dejar de ser protestante." ¡Cuánta razón tenía! No sólo me estaba deshaciendo de mis prejuicios protestantes de mi pasado, sino Dios se fue revelando a sí mismo a través de la historia. Un día yo no creía que Dios existía, y al siguiente estaba absolutamente seguro de que si y que se puede encontrar en la Iglesia que había establecido para mi salvación y la de todo el mundo. Leí al Cardenal Gibbons "la Fe de nuestros padres"y en mis huesos sabía que era verdad. El Espíritu del catolicismo de Karl Adam abrió mis ojos a la belleza de la Iglesia antigua y la lógica de su enseñanza, y hasta hoy es mi libro favorito.

El estudio estadístico y anglicano de David Barrett, "The Oxford World Christian Encyclopedia", identifica a 20800 denominaciones cristianas en 1983, "con una proyección de 22,190 en el año 1985... El incremento neto presente es de 270 denominaciones cada año, o cinco nuevas cada semana." La ONU menciona aproximadamente 23,000 "denominaciones competitivas y muy contradictorias" (censo mundial de actividades religiosas. ONU Information Center, NY 1989). La enciclopedia mundial cristiana de Barrett del 2001 pone el número de denominaciones protestantes en el mundo de 33,820. Todavía no lo he visto pero sé que la edición 2006 de Barrett cita más de 40,000 denominaciones protestantes alrededor del mundo. La división del cuerpo de Cristo nunca se detiene, todo eso como resultado de creer en la doctrina de Lutero de "Sola Scriptura" y de la interpretación privada.

 

Así que no tengo duda que si no hubiera leído ese libro anticatólico escrito por un sacerdote apóstata, yo estaría todavía convencido de que la verdad no puede ser conocida a través de sólo la Biblia, y mi historia habría terminado ahí. Sin Fr. McLoughlin, yo nunca hubiera podido encontrar el verdadero autor del Nuevo Testamento -la Iglesia establecida por Cristo- para que fuera mi maestra. Yo nunca hubiera conocido a la Iglesia que puso el Nuevo Testamento junto con el Viejo Testamento en el cuarto siglo y formado la primera Biblia. Esto era como si Judas me hubiera mostrado el camino a casa. Le estaré agradecido hasta el día que muera y más allá.

Fr. McLoughlin eventualmente regresó a la Iglesia sin mucho escándalo-ni un libro o periódico documentó su regreso-. Yo fui privilegiado para estar presente cuando un venerable, sacerdote franciscano anciano, Fr. Albert Braun, le dijo a un grupo una noche que él había escuchado la confesión de Fr. Emmett antes de que muriera. Gracias, Señor, por Tu gran misericordia; Tu misericordia durará para siempre.

Hace mucho que identifique qué fue lo que ocurrió sobre el libro de Fr. Emmett. El había estado en el seminario o en servicio activo como sacerdote por casi 25 años. ¿Porque a él le tomó un cuarto de siglo descubrir lo malo de la Iglesia Católica? Él podía haberla ha dejado y escrito su exposición en cualquier época. En lugar de eso, sus críticas hacia la Iglesia y rechazo de sus doctrinas vinieron después de que él rechazó obedecer las órdenes de transferencia de sus superiores. El era un sacerdote popular, bien conocido e influyente en la comunidad, y no quería irse. Justificó el rompimiento de su voto de obediencia lanzando un ataque hacia la Iglesia. Pero, como la buena madre que es, la Iglesia lo perdonó.

 

Por último, ¿qué tiene que ver mi abuela con esto? Dios me ha dado la gracia de saber que fue a través del rosario de mi abuela, miles de oraciones ofrecidas para su hija-mi madre- y su familia por años y años que mi corazón no creyente fue cambiado. Aquellas oraciones me convirtieron a mí, a mi anticatólico padre y madre, mi cuñada y hermano " a la primera Iglesia, la verdadera Iglesia." ¡Nunca subestime la fuerza del rosario! Y por favor haga oración para mi otro hermano y su familia quienes no son católicos (todavía).