. “El rapto de la Iglesia”

¿Enseñanza bíblica o invención sectaria?


ÍNDICE

I.-      ¿Nueva envoltura “comercial” del Evangelio?

II.-     Un poco de Historia

III.-    ¿Cómo explican los protestantes el “rapto”?

IV.-    ¿Cómo explica la Iglesia Católica los “últimos tiempos”?

V.-     Críticas de “excatólicos” que jamás fueron “católicos”

VI.-    Objeciones contra “El Rapto”

 

1.- ¿Nueva envoltura “comercial” del Evangelio? indice


     Primeramente diremos que las diferentes sectas que pululan y hacen proselitismo sobre todo con católicos sencillos que no conocen a fondo su fe, se valen de “ganchos” o “atractivos” para llamar la atención de la gente y atraerlos a sus denominaciones protestantes, infundiendo a esos católicos impreparados el “temor” del fin del mundo y para lograr ese objetivo cada vez inventan nuevas “mercadotecnias” y la que está “pegando” actualmente es precisamente la doctrina de “el rapto”.

     No debemos pensar sin embargo que todo lo que enseñan los sectarios es con el propósito deliberado de engañar a los católicos, sino porque la mayoría de ellos creen (sincera pero equivocadamente) lo que enseñan.

     Hace algunos siglos, sectas como los Testigos de Jehová, Adventistas, etc., nacieron precisamente infundiendo ese temor, lo cual resultó muy efectivo para el nacimiento y desarrollo de esas denominaciones. El mismo ejemplo vale para la “iglesia nueva” que anda muy de moda, la de Harold Camping que profetizó falsamente el fin del mundo para el 21 de mayo pasado y que obviamente resultó falsa.
     Actualmente pues la modalidad de ese “temor de los últimos tiempos” es el “arrebatamiento”, para lo cual el fiel protestante se siente “privilegiado” y “digno” de ser arrebatado por Jesucristo y ser conducido al cielo. ¿Cómo será esto, según ellos? Será una segunda venida “secreta” e inminente de Jesucristo para llevarse de este mundo a los verdaderos creyentes (evangélicos, desde luego). Esa idea impresiona la mente de gente que tiene “comezón” de escuchar cosas nuevas en lugar de atender la sana doctrina (2 Tim 4, 3-4) y que se fascinan o fanatizan con el tema de los últimos tiempos.


La palabra “rapto” bíblicamente se puede tomar en tres acepciones diferentes:

  1. En el antiguo Testamento se le suele llamar “rapto” al traslado al cielo de ciertos hombres fieles cuya santidad fue muy elevada y a Dios le pareció bien llevárselos al cielo en cuerpo y alma como sucedió con el patriarca Enoc (Gen. 5, 24) y el profeta Elías (2 Re 2, 11).
  2. En el Nuevo Testamento, el término “rapto” para la Iglesia Católica significa un “éxtasis” que experimentaron algunos santos como San Pablo, cuando dijo: “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo” (2Cor12,1-3). Aquí San Pablo se refiere a él mismo. También Santa Teresa de Ávila experimentó lo mismo y lo define como un “arrobamiento, éxtasis o rapto”: “Fue tan arrebatado mi espíritu, que casi me pareció estaba del todo fuera del cuerpo; al menos no se entiende que vive en él” (“Vida”, Cap. 38, v.17). Así mismo otros santos tuvieron la misma experiencia.
  3. Pero en estos tiempos, las diferentes iglesias protestantes sobre todo las que nacieron en Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XIX pero sobre todo durante el siglo XX, tienen un concepto nuevo y erróneo de “rapto”, en base a una interpretación bíblica fundamentalista. Esa doctrina no católica enseña que como ya estamos en los últimos tiempos, “muy pronto” acontecerá “el rapto” o “arrebatamiento” que Dios hará de sus elegidos para llevarlos al cielo y que no pasen por la “gran tribulación” que sucederá a este mundo envuelto en su maldad. Para decir eso se apoyan en una falsa y literal interpretación de 1 Tes 4, 17.

 

2.- Un poco de Historia indice

      Este último es el concepto al que nos enfocaremos en el presente estudio, pero antes de iniciar hagamos un poco de Historia:
      Para empezar no encontramos la idea del “arrebatamiento” en los primeros siglos del cristianismo. Cualquiera puede dar un vistazo a toda la Patrística y no encontrará mas que la doctrina clásica de la Iglesia Católica que más adelante expondremos. Tampoco se encuentra en ningún tratado de espiritualidad de ningún místico de los primeros tiempos cristianos ni de los posteriores, salvo opiniones aisladas de temas más o menos afines.
      Pero la creencia del rapto es más bien reciente. Según una investigación realizada por Paul Thigpen que escribió el libro “La trampa del éxtasis”, esa doctrina nace en el siglo XVIII, cuando un pastor protestante puritano llamado Increase Mather escribió sobre el tema y otros sectarios le copiaron la idea, entre ellos un jesuita chileno llamado Manuel Lacunza en su libro “La venida del Mesías en Gloria y Majestad”, publicado en 1812, afirma como una opinión personal (no como doctrina de la Iglesia) que los fieles que acostumbran la comunión diaria y se confiesan con frecuencia serán en el fin del mundo recogidos por Jesucristo quien los llevará a un lugar seguro durante 45 días mientras el mundo es castigado con la “madre de todas las tribulaciones”
      Su libro se publicó en inglés pero no tuvo aceptación en la Iglesia Católicaprecisamente por no ser doctrina auténtica de la iglesia, sin embargo fue aceptada como “materia de estudio teológico” siempre y cuando no estuviera en contra de lo quela Iglesia ha enseñado al respecto desde los primeros siglos.
      Sin embargo el fracaso que tuvo su libro entre los católicos no lo fue así entre las sectas de corte “milenarista” quienes –muy diestros en vender “ilusiones”- vieron que podría ser de mucha utilidad y que la idea podría ser “rentable” ($). De ahí en delante su éxito ha sido descomunal entre ellos.

3.- Pero ¿cómo explican los protestantes el “rapto”?indice

     Lo definen ya decíamos como una venida “secreta” e inminente de Jesús para llevarse de este mundo a los verdaderos creyentes. Estos serán física, súbita y literalmente arrebatados de este mundo y elevados por los aires para encontrarse con Cristo en las nubes. Ellos se basan en una literal interpretación de las palabras de San Pablo: “Después, los que estemos vivos, seremos llevados juntamente con ellos en las nubes, para encontrarnos con el Señor en el aire, y así estaremos con el Señor para siempre” (1Tes 4,17).
      A esa cita de San Pablo, nuestros hermanos han sabido sacarle muy buen provecho e incluso han editado numerosos “best Sellers” y películas, además la idea tuvo mucho éxito en conferencias sobre todo en el extenso territorio norteamericano y de ahí a los países centro y Sudamérica.
      Comenzaremos por decir que la doctrina de “el rapto” es rechazada por la iglesia católica como una falsa interpretación del texto paulino. Afirma que todo se debe a que algunas sectas toman el texto literalmente y cometen el grave error de creer que el cielo, el infierno, etc., son “lugares” cuando en realidad son “estados”. Por ejemplo si el cielo y el infierno fueran “lugares” como literalmente lo toman muchas sectas, entonces un “raptado” de México que estuviera “subiendo” al cielo, otro “raptado” de la otra parte del mundo (como China por ejemplo) en lugar de estar “subiendo” al cielo, estaría “bajando” al infierno, puesto que nuestro mundo es una esfera.
      Para que exista un RAPTO literal, se necesita que el "raptado" se lo lleven de un lugar a otro, lo cual no cuadra de ninguna manera con la palabra “lugar” como las sectas entienden ese pasaje. En la eternidad no existe el espacio ni el tiempo.
      Decía el P.Struik dominico docto en Biblia... Si Dios lo llena todo, no puede "raptarnos" para llevarnos con El.
      Pero nuestros hermanos separados ni siquiera en eso se ponen de acuerdo, siendo el tema del rapto uno de los que tienen más controversia entre ellos. Unas sectas dicen que es “inminente”, otros dicen que la humanidad aún no está preparada, Unos dicen que sucederá antes de la “gran tribulación”, otros que “durante” y en fin otros que “después”.


4.- ¿Cómo explica la Iglesia Católica los “últimos tiempos”?indice

      La iglesia Católica en cambio ha tenido una sola doctrina que no ha variado a través del tiempo porque es la única iglesia depositaria de la verdad. Veamos qué nos enseña al respecto:
      El Catecismo de la Iglesia Católica habla de las enseñanzas de la Iglesia que pueden esperar las personas que vivan durante los "últimos días:
      675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes. La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra develará el "misterio de iniquidad" bajo la forma de un impostor religioso que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. Un impostor religioso supremo es la del anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne.
      676.- Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo (cf. DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, "intrínsecamente perverso" (cf. Pío XI, "Divini Redemptoris" que condena el "falso misticismo" de esta "falsificación de la redención de los humildes"; GS 20-21)
     677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su Muerte y su Resurrección. El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal que hará descender desde el cielo a su esposa. El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final después de la "ultima sacudida cósmica" de este mundo que pasa”
     La doctrina que acabamos de leer esa sí se encuentra en los documentos de los primeros padres de la Iglesia y de los posteriores hasta llegar a nosotros.
     Así pues Jesucristo vendrá al final de los tiempos. No vendrá “secretamente antes del fin para llevarse a los suyos” como dicen las sectas, sino que su venida será visible y gloriosa, es decir, nadie la podrá ignorar: “He aquí que viene entre las nubes, y todo ojo lo verá y los que le traspasaron y todos los linajes de la Tierra harán lamentación por él” (Ap.1,7) y el libro de los Hechos: “Ese Jesús a quien ustedes han visto elevarse, volverá de la misma forma en que lo han visto subir” (Hech. 1, 9).
      Será entonces cuando ocurra el juicio final. Vivos y muertos serán llevados de este mundo a la presencia del Señor.


5.- Críticas de “excatólicos” que jamás fueron “católicos”indice


     Nuestros hermanos, no conformes con enseñar la falsedad de “el rapto”, encima atacan acremente a la Iglesia Católica diciendo que ésta jamás enseña acerca de los últimos tiempos. Lo curioso es que muchos de los que dicen esto son “excatólicos”, pero que jamás conocieron la doctrina de su iglesia porque sólo eran católicos “del montón” y si acaso iban a misa algún que otro domingo, jamás pusieron atención en las palabras que solemnemente recita el sacerdote en todas las celebraciones eucarísticas: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús”.
     Otros excatólicos se expresan como una hermana que escribió a un servidor hace tiempo y dice textualmente: “¿Qué enseña la Iglesia Católica sobre el rapto o arrebatamiento de la iglesia de Cristo? Hago esta pregunta basada en mi experiencia personal como excatólica y en la de muchas personas, entre ellas mi familia de 11 hermanos a las cuales les he preguntado y la mayoría por no decir ninguna, no ha escuchado hablar del “tema”. Sé que algunos argumentarán que su sacerdote sí les ha hablado de ello, peo quisiera saber por qué no se escucha en todas las iglesias católicas, sabiendo que es un acontecimiento crucial y maravilloso que esperamos todos los hijos de Dios. Cuando comparto el Evangelio con amigos y familiares católicos escuchan con extrañeza y hasta incredulidad lo que les comparto acerca del tema bíblico y del final de los tiempos, es más la mayoría no sabe lo que dice la Biblia acerca de todo esto. ¿No es acaso responsabilidad de los sacerdotes católicos hablar de la Palabra de Dios y preparar a los fieles para estos acontecimientos cruciales que espera la verdadera iglesia de Jesucristo?. Atentamente: Mireya Cásares.
     Pero nosotros reflexionamos en las palabras de esa excatólica y para empezar (sin ánimo de agredir) le haríamos las siguientes observaciones: ¿Cómo va a enseñar la Iglesia algo que en realidad no es “bíblico”? ¿Cómo no van a reaccionar con extrañeza sus familiares y amigos si esa es una doctrina “inventada” por algún sectario trasnochado que se le ocurrió interpretar el texto a su manera? ¿Cómo se le ocurre que los sacerdotes van a “preparar a los fieles” en una absurda teoría de reciente invención? Si es una enseñanza “importantísima” y “crucial” como dice ella, ¿cómo es posible que Dios no la haya revelado sino hasta el siglo XIX?
     Los sacerdotes preparan a los fieles para que SIEMPRE estén en amistad con Dios, no para que cuando se le ocurra a alguien que “ya” va a ser el fin, hasta entonces “prepararlos”.
     Por otra parte es muy obvio que muchos hermanos no leen la Biblia completa y así se “atan” a unos pasajes sin hacer caso de otros. Por ejemplo un Salmo referente al Mesías dice: “El Señor ha dicho a mi Señor: siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos como estrado de tus pies” (Sal. 110, 1). En la actualidad vemos que falta todavía mucho tiempo para que esto suceda pues vemos que los enemigos del Señor están haciendo lo que les viene en gana: pistoleros que matan a sangre fría a gente inocente, abundancia de pornografía en la red, corrupción, dolor y desamor por todos lados y por si fuera poco el sectarismo nos invade con sectas nuevas con cubiertas con un manto de rectitud, predicando cada quien lo que cree que es correcto.
     Por lo tanto en estos momentos históricos lo que realmente nos compete como cristianos no es tanto que sepamos cuándo va a ser el fin del mundo (porque a cada quien se le acaba el mundo cuando se muere) ni cómo va a venir Cristo (si entre las nubes del cielo o en un carro de fuego), sino más bien lo que nos compete es llenarnos de esperanza para comunicarla a nuestro mundo corrompido por el pecado, sembrar la paz, el amor y la hermandad, en lugar de la desesperanza, el miedo y la discordia.


6.- Objeciones contra “El Rapto”indice

  1. Es una doctrina “trasnochada”.-
    Efectivamente no se encuentra como “doctrina apostólica” en ningún documento oficial de la Iglesia. Quizá alguien habló algo relacionado en lo particular, pero cuando se trata de “doctrina apostólica” lo debe decir un Concilio Universal y no un teólogo en lo particular.
  2. Es una falsa interpretación bíblica.-
    Los pasajes que según los protestantes hablan de “el rapto”, que son 1Tes4,13-17, Mt.24,40-42; Lc17,35-37, se refiere al fin del mundo, no a una “venida secreta” anterior. Las palabras claves del pasaje de Tesalonisenses son: “y así estaremos siempre con el Señor”.
  3. La creencia en “el rapto” no es bíblica aunque ciertamente aparenta lo contrario.-
    La Biblia no es un libro para especular. No es un libro que de pronto alguna de sus enseñanzas “se ponga de moda”. Hay algunos que opinan que siempre se puede sacar de él cosas nuevas y quizá tengan razón en algunos aspectos, pero en la esencia del mensaje absolutamente no. Es el libro de Dios que no admite novedades, sino sólo esclarecimiento de verdades ya conocidas de todos los cristianos desde los primeros tiempos.
    Algunos pasajes que ponen de manifiesto la falsedad de “el rapto” son: “El Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre”, “Verán al Hijo del hombre venir entre las nubes del cielo”, “como el relámpago fulgurante que brilla de un extremo al otro del horizonte, así sucederá con el Hijo del hombre cuando llegue su día”, (Mt.16,27; Mr.13,26; Lc.17,24). ¿Por qué demuestran esos pasajes que “el rapto” (tal y como lo entienden las sectas) es falso? Porque la Biblia enseña clarísimamente que todos conoceremos el momento de la Segunda Venida. Dios quiere que todos los hombres se salven y los seguidores de esa doctrina es excluyente e indica que un solo un gruposerá llevado al cielo.
  4. Es falso que falten dos “venidas” de Jesús.-
    Según el esquema original del rapto, faltan aún dos venidas de Cristo, una para llevarse a los suyos y otra venida al final del tiempo. Serían la segunda y la tercera venida (la primera –explican- fue la Encarnación del Verbo).
    Pero la Biblia no habla de tres, sino de dos venidas: la primera que tuvo lugar en la Encarnación y sólo falta la segunda al final de los tiempos y que marcará el final de la Historia humana.
  5. En realidad la doctrina del “rapto” lo que persigue es “evitar la tribulación”, sacarle la vuelta al sufrimiento.-
    En efecto, los creadores de esa corriente milenarista, sabían perfectamente que la mayoría de la gente lo que quiere es “evitar el dolor y el sufrimiento” (acordémonos de la famosa secta también muy de moda cuyo lema es “Pare de sufrir”) y vieron en esa disyuntiva el campo perfecto para sembrar “adeptos” y efectivamente mucha gente sigue esa creencia en aras del bienestar y del placer sin pensar en lo que pueda hacerlos sufrir.
    Pero se olvidan que el sufrimiento tiene un profundo significado bíblico. El hecho mismo de que Cristo haya sufrido por nosotros y de que nosotros (su Cuerpo Místico) tenemos que seguir sus huellas y la iglesia de Jesús lleva una amplia y continua trayectoria de sufrimiento y persecución. Pero en nuestro tema, habrá una persecución que será la mayor de todas y que será extraordinaria y eso acontecerá exactamente antes del fin.
    Los seguidores de esa doctrina piensan que el rapto será “antes” de la Gran Tribulación del Anticristo y dicen que sólo los malos van a sufrir en ese tiempo de persecución. Pero si eso fuera cierto, entonces el Anticristo no tendría a quien perseguir porque ya todos los hombres buenos seguidores de Jesús estarían supuestamente fuera de este mundo.
    Los verdaderos cristianos no pueden estar esperando un rapto prematuro que los libre del sufrimiento, sino que deben estar fortaleciéndose día con día para estar preparados y vencer en la gran prueba.
    San Pablo pone de relieve los constantes sufrimientos en las persecuciones que le tocó vivir y exhorta a los fieles (de su tiempo y del nuestro) a que no tengamos miedo de morir por Cristo en las duras pruebas que ciertamente vendrán a la iglesia en general y a cada creyente en particular. Por eso pone énfasis en el hecho de que los creyentes que sobrevivan a la persecución del “hombre de pecado” y estén vivos cuando Cristo venga no tendrán ventaja alguna sobre los que hayan muerto en la fe, ya que ambos grupos se reunirán con Cristo para siempre (“Catecismo de la Iglesia Católica”, No. 1001).
    Así pues el milenarismo debe verse a la luz de lo revelado, no con interpretaciones propias tipo sectario. El rapto en definitiva es un concepto equivocado sobre la segunda venida de Jesús y una interpretación errónea a las palabras de Jesús sobre el fin del mundo.
    En efecto, en el pasaje donde Jesús menciona: “Cuando venga el Hijo del hombre,sucederá como en tiempos de Noé. En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre”.
    O cuando menciona: “De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor”.
    La interpretación correcta de esos pasajes que acabamos de mencionar, no es la del “rapto” sino la del Juicio Final como se puede ver por ejemplo en este otro pasaje: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará en su trono de gloria y serán reunidas delante de Él todas las naciones; y apartará los unos de los otros como aparta el pastor las ovejas de los cabritos” (Mt. 25, 31-33).
    Si Jesús hubiera hablado de un “rapto” ¿no cree el amable lector que lo hubiera explicado claramente en ese pasaje que habría engranado perfectamente con lo que estaba diciendo?
    Como se puede observar, no existe tal cosa como un “rapto” sino que la Iglesiaentrará en la Gloria de Dios mediante la imitación de Jesús que es el único camino de salvación, es decir, aquél que quiera llegar al Padre debe tomar ese Camino. Nadie podrá lograrlo sino mediante el seguimiento e imitación de Cristo. Esto implica un compromiso real con el Evangelio, tomar nuestra cruz y seguirlo, hacer lo que Él hizo y cumplir con lo que él mandó.
    Es por ello que nuestros hermanos separados cometen graves errores que luego contagian a sus seguidores. No se deben hacer especulaciones con la Palabra de Dios o interpretaciones fuera de contexto. Siempre debemos mirar la Revelación en su amplitud para poder ver, juzgar y actuar conforme a ella.
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